ALIMENTEMOS NUESTRO ESPÍRITU COMO LO HACEMOS CON NUESTRO CUERPO
La mayoría de nosotros, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos pensando en la comida o por lo menos procuramos que no nos haga falta aunque sea un plato de fréjoles en nuestra mesa para poder tener fuerzas durante el día. Pero, ¿qué pasa con nuestro Espíritu? Muchas veces se nos olvida que somos una unidad entre cuerpo, mente y espíritu, que somos lo que comemos. Para alimentar nuestro cuerpo, somos nosotros los que decidimos lo que comemos, buscamos lo que es mejor, lo más bueno, lo que nos satisface y procuramos no comer lo que nos hace daño. Pero ¿qué pasa con el Espíritu y la mente? caemos en el error de dejar que sean otros los que lo llenen, lo alimenten según su parecer o simplemente no lo alimentamos, luego nos quejamos que Dios no existe, que no nos oye o que no le importamos. Debemos tener en cuenta que no podemos esperar estar fuertes y sanos si no nos cuidamos y alimentamos, esto en cuanto al cuerpo, lo mismo pasa con nuest...