"LOS INDIGENTES: HIJOS DE LA PROVIDENCIA"

El pasado viernes 25, asistí a una reunión de multplicadores de los ejercicios espirituales agustinianos en el corazón de Bogotá, en la Iglesia de la Candelaria. Las hermanas novicias me acompañaban y mientras yo estaba en reuníon, ellas hacían sus compritas de Navidad y participaban en una marcha sobre el día de la mujer maltratada. Durante el trayecto del Transmilenio y después caminando hasta llegar al lugar, todo giró en torno a la reflexión personal. Cantidad de indigentes se entrecruzaron con nosotras. Y a ellos los quiero llamar: los "hijos de la Providencia”. Un señor harapiento entró al Transmilenio y entre el poco espacio que quedaba se tiró al suelo, enseguida, en la siguiente estación, avisaron a la policía y lo sacaron; y a cada momento surge el imprevisto, y uno no sabe qué va a acontecer y quiénes van a aparecer. Cada uno tiene su cuento, su tristeza, su vicio, su necesidad y su plegaria. Y así caminando, de pronto, vimos cómo un señor era golpeado brusc...