Fundamentos Bíblicos de la Eclesiología (parte II)
Su alianza,
con el fin de formar una comunidad de vida y de destino, en íntima unión de
conocimiento y amor.
· Personalidad
corporativa: Israel constituye una comunidad solidaria. El
objeto de la elección divina es la comunidad (por ejemplo el rey, y sobre todo
el misterioso siervo de Yahvé), la comunidad se comporta como un yo-grande y la
comunidad es siervo, esposo, hijo, pueblo de Yahvé, en los salmos reza muchas
veces en singular: es el yo del pueblo.
· Misión
entre los pueblos: Israel vive una tensión dialéctica entre
la elección y la misión.
El
gusanillo de Israel… Yahvé pacta con él, lucha con él contra sus enemigos, que
son los enemigos de Yahvé. Por otra parte, Israel es escogido para una misión,
para manifestar a todos los pueblos la gloria de Yahvé.
Tensión
escatológica hacia la utopía del reino: este reino se
va realizando por la fuerza liberadora de Yahvé a partir del éxodo.
La característica más
propia de este reino es el derecho y la justicia. Los profetas criticarán
duramente la injusticia del tiempo de la monarquía. El Espíritu de Yahvé
descenderá sobre él para hacer justicia a los pobres y oprimidos.
Pero este reino, en su
plenitud, es escatológico, es futuro.
La nueva Jerusalén. Y la
señal clara de la presencia histórica del reino aquí es la justicia y
liberación, sobre todo con los que sufren la injusticia y la opresión, los
pobres.
La
ley de la marginalidad: Dios actúa en la historia de
salvación desde el margen, la frontera, la periferia… de Abrahán, que era un pagano, hace el padre de
todos los creyentes. De Israel, un pueblo esclavo y desconocido, forma un
pueblo elegido para hacer luz de todas las naciones. David, un pastor Joven que
derrota a Goliat, se convierte en rey de su pueblo y figura del Mesías y otros
Héroes (Isaac, Sansón, Samuel, Juan Bautista)…
El mismo Jesús nacerá de una mujer virgen, humillada y desconocida.
También este continente,
pobre y cristiano en su gran mayoría, se siente por una parte marginado y por
otra parte lleno de Dios, viviendo un momento especial de gracia, un Kairós, llamado
a evangelizar a otros y a profetizar precisamente desde su pobreza y pequeñez.
Un
pueblo oprimido y sufrido. El pueblo de
Israel es un pueblo pobre y oprimido. Un
pueblo esclavizado en Egipto, un Pueblo
que se lamenta a Dios en los Salmos, por los ataques de los imperios vecinos,
de Asia, Babilonia, Persia, Grecia, Roma y por sus mismo reyes y gobernantes.
Job es el
ejemplo clásico del hombre justo que sufre inocentemente. Es una vocación, para
dar testimonio de Dios y, a través de su sufrimiento, salvar al mundo de su
pecado. Es una vocación del siervo de Yahvé. El siervo es el pueblo de Israel,
figura del Mesías crucificado.
También
los pobres de América latina y del Tercer mundo, pueblo crucificado
injustamente, que redime el pecado del mundo, sin que él mismo se dé
cuenta.
<<Y
así, los antiguos patriarcas pertenecían al mismo cuerpo de la Iglesia al que
nosotros pertenecemos>>
En América
latina, seguimos viviendo, y a diario, la violación de los derechos humanos, el
asesinato, la tortura que rechazamos en el holocausto judío de hace cuarenta
años.
2. El paso del
Jesús Histórico a la Iglesia. ¿Qué relación existe entre Jesús y la Iglesia?
¿En qué sentido se afirma que Jesús fundó la Iglesia? No es dogmática, sino
histórico-crítica. Dogmáticamente es claro que la Iglesia es la Iglesia de
Jesús, es su cuerpo, su esposa, está edificada sobre la piedra angular que es
Cristo.
Distinguimos en este
tema tres posturas claramente definidas:
a) Postura clásica:
Afirma una continuidad sin ruptura entre el Jesús histórico y la Iglesia. Jesús
fundó una institución religiosa nueva, con sus jefes, con Pedro a la cabeza
donde se reveló que Cristo es el Mesías, los sacramentos del bautismo y de la
eucaristía, con encargo misionero de ir a todas las naciones.
Cristo, al fundar la
Iglesia, creó una nueva institución religiosa, bien organizada y equipada
estructuralmente.
Los evangelios no son
narraciones, sino reflexiones teológicas, es decir género literario etimológico o de orígenes.
Iglesia (ekklesía) sólo
aparece tres veces en todos los evangelios (en Mt 16,18 y 18,17) y 20 veces en los Hechos; en
cambio la expresión el reino de Dios aparece más de 100 veces en los
evangelios, implica que Jesús predicó sobre el reino de Dios y su cercanía más
que sobre la Iglesia.
Jesús se dirigió a todo
Israel. Lo cual explica las dificultades de la Iglesia primitiva para abrirse a
los gentiles.
Los doce constituyen un
símbolo de las doce tribus de Israel, serán los jueces escatológicos de Israel,
y las promesas a Pedro sobre la Iglesia.
Difícilmente podría
Jesús pensar en la Iglesia, él tuvo conciencia de que su plan de instaurar el
reino durante su vida iba a fracasar por
el pueblo que le llevaron a la pasión, a la cruz y al dispersión de sus
discípulos.
La postura de que Jesús
fundó una institución religiosa en su tiempo, a la que llamó Iglesia, no parece
tener sólida fundamentación histórica.
b)
Postura rupturista: esta posición señala la total
discontinuidad entre Jesús y la Iglesia.
Para esta postura, la Iglesia nace de la fe pascual, pero sin conexión con el
Jesús histórico.
Es una postura
racionalista y liberal, que desemboca en el fideísmo (doctrina filosófica).
Síntesis realizada por Maricela Hernández/Novicia
MAR.




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