UNA EXPERIENCIA INDESCRIPTIBLE
El 12 de diciembre (día de la Virgen de Guadalupe) salimos temprano de la casa para llegar al terminal de autobuses, nos encontramos con la hermana Sandra Escobar y de allí partimos para Trinidad-Casanare. Estando en Trinidad los P. Agustinos Recoletos nos invitaron a almorzar. Una vez terminado el almuerzo, nos despedimos de ellos y marchamos hacia la terminal para tomar el bus que nos llevaba a las veredas. Nos distribuimos de la siguiente manera: una hermana y una novicia iban a una vereda con el fin de compartir con las personas y celebrar la novena de navidad. Yo estuve acompañando a la Hna. Elsa Gómez en la vereda llamada “ El Toro” Cuando llegamos a la vereda una familia nos acogió con mucho agrado hasta el último que estuvimos. Los primeros días en la vereda fueron muy duros para mí, ya que la mayoría de habitantes no eran católicos y los poquitos que habían no respondían como esperábamos. Pero al transcurrir los días fui comprendiendo que Dios no se fija ...