Si el labrador, al arar, no mira hacia delante, sino <hacia atrás>, el surco le saldrá torcido. ORACIÓN INICIAL Señor Jesús, tú que iniciabas tu camino hacia Jerusalén, donde ibas a mostrarnos el límite de tu amor y así nos has aprovechado para que tus discípulos y nosotros aprendiéramos de ti tu manera de ser y de actuar, tu disponibilidad y tú entrega total, por eso, te pedimos, que al reflexionar estos llamados, tengamos de ti, la gracia de seguirte incondicionalmente, viviendo con alegría nuestra entrega, asumiendo tu estilo de vida, aun sabiendo que no tenías ni un lugar donde reclinar tu cabeza. Ayúdanos a vivir lo que nos pides, y a imitar tu entrega y tu disponibilidad. CONTEXTO El comienzo del camino hacia la ciudad santa marca un giro decisivo. El evangelista lo pone de relieve con un lenguaje solemne y cargado de resonancias: <cuando estaban para cumplirse los días de su levantamiento>, donde se capta el tema de la consumació...