LA CORRECCIÓN FRATERNA SEGÚN MONS. FRANCISCO J. OCHOA
Algunos consejos particulares dados por
Monseñor a un hermano que estaba teniendo un comportamiento adverso a la
caridad fraterna que hoy también nos sirve a nosotros que vivimos en comunidad,
pero también a la comunidad eclesial.
1 – Reflexiona
mucho y habla poco; que en la
frecuente reflexión se halla la sabiduría y en el mucho hablar demuestra uno
muchas veces su poco juicio.
2- Piensa
mucho y no escriba tanto, que vale más una línea bien pensada que un largo
artículo sin consideración.
3- Aprende a callar para que más fácilmente puedas aprender a hablar. No te
engañes a ti mismo.
4- Antes
de quejarse de un superior o hermano, mira si has sido o eres la causa de
eso mismo de que quieres quejarte y calla.
5- Sí
quieres ser hombre de provecho entra dentro de ti mismo, pues una vida
superficial no puede acarrear ningún bien para el individuo, ni para la
comunidad, y sí muchos males.
6- No
te engañes pesando que en otra parte estarías mejor. Donde mejor se está
uno es donde Dios lo ha puesto uno.
7- Cuando quieres una cosa mira si es justa o es un mero capricho,
si es justa pídela con toda confianza y se es un capricho ofrécelo a Dios
nuestro Señor.
8- No
te quejes tanto de tus males físicos delante de los demás, y quejarte mucho
dentro de ti mismo de tus quebrantos morales, y pide al Señor para que te sane de unos y de otros.
9- Evite
pasar por precipitado e irreflexivo en el concepto de los demás.
Hermanos míos que estos consejos también nos
ayuden en la vivencia fraterna, en la práctica de la caridad, pues como dijo el
apóstol Santiago: “la fe sin caridad está muerta”. ¿Y qué mejor manera de ejercerla
si no es a través del amor? El amor no exige mucho de uno, exige respeto a si y
a los demás y ¿cómo amar a Dios si no amo mi hermano que es semejanza de este
Dios?
Decirles esto
puede sonar muy fácil, pero es una gran tarea de amor para mí y para ustedes. Es necesario que Cristo reine
ante todo, porque Él es la vida misma del Espíritu humano, porque nuestra mente
recibe de él la luz y él es la propia luz.
Juliana Lima. Novicia MAR
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