III. SEGUNDO RETO: LA CONFIANZA CREO EN DIOS PADRE OMNIPOTENTE
(…) es de locos dudar
de la omnipotencia y de la justicia de Dios.
(Retr. 1, 9, 5)
A. De fide et symbolo: Presentación social y trabajo para los
amanuenses
En
el año 393, fue celebrado en Hipona el concilio local del norte de África.
Para
este concilio san Agustín hizo una explicación del Credo delante de los
obispos; fue tan buena que algunos de los obispos le pidieron una copia y así
poder presentarlo a sus fieles. Los amanuenses y copistas tuvieron que trabajar
con prontitud para que los obispos pudieran llevarse su copia.
De
este concilio no se escribieron actas, sino cuatro años más tarde en Cartago.
Los obispos de la zona de Byzancena llegaron dos semanas antes. Aurelio obispo
de Cartago, para que no se aburrieran y se regresaran a su tierra les encargó
que hicieran memoria y escribieran las actas del concilio de Hipona. Pasadas
las dos semanas, terminaron las actas; en ellas quedó asentada la brillante
presentación de San Agustín, sin embargo los obispos se regresaron a su tierra,
dejándonos el Breviculum Hiponensis.
B. Creo en Dios Padre Omnipotente
Uno
de los artículos que nos presenta san Agustín en el De fide, el symbolo nos
habla sobre la figura de Dios Padre y su omnipotencia. Comienza señalando que
algunos rechazan la omnipotencia de Dios; uno de ellos era de los maniqueos
pues para ellos existían dos dioses, el dios de la luz y el de las tinieblas,
ambos eran de igual condición y permanecían en lucha continua.
De
igual manera pasa con los que creen que Satanás es igual en poder que Dios.
Satanás actúa con un poder prestado por Dios, él es creatura y sin saberlo
colabora en el Plan divino.
1. Dios omnipotente crea todo
a partir de la nada
Una
de las manifestaciones de la omnipotencia de Dios es haber creado todo a partir
de la nada; Dios es Creador, no solo un artesano que usa la materia que ya
existe:
(…) Si está de acuerdo en que Dios es omnipotente es el autor
del mundo, necesariamente deben reconocer que lo que ha hecho, lo ha hecho de
la nada.” (f. etsymb. 2, 2)
Dios
ha creado todo de la nada, es el Creador de todo: creaturas celestes y
espirituales, materiales, visibles e invisibles. Dios es omnipotente porque es
el único Creador.
3. Si Dios es omnipotente, ¿Por
qué existe el mal?
San
Agustín nos explica que Dios omnipotente permite el mal en algunos justos para
de ahí sacar un bien mayor. La omnipotencia de Dios está en que nadie puede
cambiar sus designios ni su voluntad.
Dios
es el que rige los destinos del universo y de la historia por eso nada puede
suceder sin que Dios lo permita.
4. Para Dios omnipotente no
hay pecado grande
No
existe pecado grande que no pueda ser perdonado por Dios, su omnipotencia puede
realizarlo todo, no hay pecado que no pueda ser perdonado si aquel que ha
cometido el pecado se arrepiente:
“Que nadie diga: ‘No puede perdonarme mis
pecados’. ¿Cómo no va a poderlo el Todopoderoso? Pero insistes: ‘Es mucho lo
que he pecado’. Yo insisto también: ‘Pero él es Todopoderoso’. Y tú: ‘son tales
los pecados que he cometido, que no puedo ser librado ni purificado de ellos’.
Te respondo: ‘Pero él es Todopoderoso’ (s.
213, 2).
C. Dios es omnipotente y es Padre
Al
realizar una exégesis de Mateo 6, 9-13, san Agustín non presenta la figura
paterna de Dios.
1. Dios Padre: con este
nombre se inflama el amor
Llamar
a Dios Padre, debe inflamar nuestros corazones, de nosotros sus hijos por
adopción y llenar los corazones de amor.
“Acordaos de que tenéis un Padre en el
cielo. En el nacimiento para la muerte tuvisteis a Adán por padre: recordadlo,
teniendo a Dios por Padre vais a ser regenerados para la vida. Lo que decís,
decidlo de corazón. Haya afecto en quien ora y causará efecto en quien
escucha.” (s. 56,5).
San
Agustín nos presenta también la diferencia que hay entre Dios y nosotros. Indica
que al llamarlo Padre deberíamos o podríamos temblar. Nos da el ejemplo del
plebeyo que le ha dado permiso para llamar padre a alguno de clase senatorial. San
Agustín al darnos otro ejemplo para demostrarnos la distancia que hay con Dios,
cambia al plebeyo por un mendigo que es presentado frente a un senador.
2. La fraternidad de todos
los hombres en el Dios omnipotente
Dios
es nuestro Padre, todos los hombres somos hermanos entre sí, independientemente
de las diferencias sociales que puedan existir:
“Dile pues: “Hermano mío: aunque me
odies, aunque me detestes, eres mi hermano. Reconoce en ti la señal de mi
Padre, la Palabra de nuestro Padre. Hermano malo, pendenciero, eres hermano
mío. Pues también tú dices como yo: Padre nuestro que estás en los cielos”.” (s. 357, 4).
Dios
da a cada hijo lo que este necesita, teniendo en cuenta, claro está, lo que le
conviene en este momento y en este caso
negándole lo que no le hace bien.
1. Lo que hay que pedir y a
quién hay que pedir
San
Agustín nos dice que no debemos pedir cosas a los demonios, estos no tienen
poder, Dios es el único omnipotente. Por otro lado solo debemos pedir cosas que
no sean inmortales e inconvenientes, convencidos plenamente que estamos
pidiendo lo que necesitamos. Mediante la oración nos preparamos para recibir lo
que pedimos a Dios.
2. La petición más
importante: la vida eterna
En
la carta a Proba, san Agustín nos expresa cuál debe ser nuestro principal
deseo, un deseo que dilate nuestros corazones: la vida eterna.
Las
cosas materiales son pasajeras, el corazón se llena únicamente por Dios mismo.
Es por eso que la oración prepara para recibir la vida eterna.
E. Dios Padre omnipotente que tiene rasgos de Madre
“Es Padre porque crea, llama, manda y
gobierna; Madre, porque abriga, alimenta, amamanta y conserva.” (en. Ps. 26, 2, 18)
Padre:
§ Crea:
es parte de su omnipotencia; crea a partir de la nada.
§ Llama:
Dios nos llama, nos lleva a Cristo con lazos de amor.
§ Ordena –
Manda: su voluntad y designios son los que rigen
el universo; los hombres alcanzan la felicidad cuando obedecen a Dios. “Da lo
que mandas y manda lo que quieras” (conf. 10, 40).
§ Gobierna: Dios
gobierna y rige el orden del universo, con sus planes de salvación y de amor.
Madre:
§ Abriga:
Protección, calor, abrazos, resguardo… Dios nos lo da en medio de las
tribulaciones, del desconsuelo, como lo hace una madre.
§ Alimenta –
Nutre: Nos nutre ya que a diario nos da lo que
necesitamos. Alimentar o “amamantar” es más íntimo y cercano, nos alimenta de
sí mismo (Sacramentos, Sagrada escritura, la Gracia…) como una madre a su hijo.
§ Conservar – Contener:
El ser humano no puede vivir fuera de Dios,
como un embrión no puede vivir fuera del seno de la madre. Dios nos protege y
contiene de tal modo que no podemos ir fuera de Él.
Síntesis
realizada por Miriam Horta, Novicia MAR



Comentarios
Publicar un comentario