El Desprendimiento
Hablar
del “desprendimiento” es adentrarnos en un panorama bastante amplio y para
iniciar podríamos hacerlo desde la pregunta básica ¿qué es el desprendimiento?
para muchos autores es la capacidad de poder “soltar”, “dejar ir”, “no apegarse
a nada” y para la iglesia es la “pureza del corazón”.
Ahora
bien, la pregunta sería ¿cómo vivimos el desprendimiento hoy en día? Bien
sabemos que vivimos rodeados de una sociedad cambiante, superficial y también
virtual. Sociedad que vive apegada a las cosas que el mundo va ofreciendo día a
día: a la tecnología, los placeres y a los amores pasajeros. Esta realidad hace
que la nueva generación crezca con estas mismas inclinaciones.
Y ahora,
si nos preguntáramos ¿cómo vive la vida religiosa el “desprendimiento”?
ciertamente podríamos caer en la generalización, pero más allá de eso es VER
las realidad de este tema, hoy en día vemos cómo en muchas de nuestras
comunidades religiosas se van adentrando cosas, elementos y formas, que
descentran a los integrantes de su verdadera esencia, es decir, Cristo.
No
obstante, Nolan, en su libro "Jesús, hoy" nos habla de diferentes apegos que nos esclavizan
y nos apegan, entre ellos están, los lujos, el tiempo, la limpieza, los
placeres, la misma forma de meditación y hasta los tiempos que se le dedican a
Dios, es interesante cómo muchas veces, por nuestra condición humana empezamos
a depender y aferrarnos a personas, situaciones, lugares y/o cosas que no nos
dejan ser libres, el reto está en saber “soltar, en “dejar ir” y así vivir
plenamente los momentos que nos toca vivir.
Nolan también,
nos recuerda al joven rico y vemos de esta manera que él no estaba preparado
para un desprendimiento TOTAL y radical, él quería seguir disfrutando de sus
placeres, vemos cómo esta actitud la encontramos en muchos lugares, actitud que
compromete nuestra vida y que de una manera u otra no nos hace coherentes con
aquellos que decimos creer y/o seguir. Para nuestra juventud de hoy, este
“desprendimiento” suele ser más difícil que años atrás. Pues, bien sabemos que
desde que nacemos nos vamos adentrando en esta superficialidad que nos aleja de
ser personas centradas y profundas, pero es importante destacar que el
desprendimiento de nuestros apegos exige autodisciplina para llegar a ser
libre, radicalmente libre.
Por
otro lado, el apego a las personas es muy común, muchos dirán que es algo
“normal” tener afectos y vínculos profundos pero es necesario tener en cuenta
que el apego desmedido a otras personas y la excesiva dependencia no nos hace
amar, nos hace dependientes y esta dependencia en muchos casos puedes llegar a
ser peligrosa.
Nolan, también nos habla de algo profundamente interesante y
que debe ser mirado con objetividad, nos dice que María ha escogido la mejor
parte, pero también la mejor parte puede convertirse en objeto de apego, esto
me dejó pensativa e inquieta, pero ciertamente, Dios en muchos casos puede ser
puente y/o una oportunidad de refugio negativo y de esta manera olvidarnos de
las responsabilidades que como adultos deberíamos asumir. Es aquí donde surge la importancia del equilibrio en mi
oración y en las cosas que hago en la cotidianidad.
Cabe destacar que el “desprendimientos” no sería “posible si
no ponemos nuestra confianza en Dios. Si nos resultara posible desprendernos de
todo sin tener nuestro fundamento en Dios, seríamos como un astronauta que se
ha desprendido de la nave espacial y flota para siempre en el espacio exterior”.
Somos sostenidos por Dios como un niño pequeño en brazos de
su madre que siempre quiere lo mejor para su hijo. “El desprendimiento es tarea
de toda la vida. Es una tarea que se basa en una experiencia creciente de
unicidad con Dios. Jesús, como siempre, va delante abriéndonos camino”, camino
que se hace caminando, en movimiento y confiando en su providencia.
Wenderlyng Reyes. Novicia MAR
Ensayo realizado del libro JESÚS, HOY DE ALBERT NOLAN




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