¿QUIÉNES SON MI MADRE Y MIS HERMANOS?




Mario tiene 40 años, de los cuales 20 sufre la enfermedad de artritis reumatoide. Tiene dos prótesis en las rodillas. La mala cirugía realizada en la rodilla derecha le dejó la pierna dormida. Sus ojos los mantiene resecos y rojos, fruto de la enfermedad. Sus manos están deformes. 

Ayuda a su hermana Luz Marina en el pequeño  negocio, siempre sentado en una silla que tiene rueditas y le permite la movilidad.  Su familia lo lleva a misa los domingos en su silla de ruedas, y también lo sacan a los centros comerciales para distraerse un poco, dice él. Todas las noches sus papás, su hermana y él rezan el rosario y también el salmo 91, porque dicen, que el Señor los protege.

Es, en definitiva, un hombre de fe.

Como todos los jueves, nos tocó ir esta tarde a su casa. Nos acogieron de mil amores. Escuchamos cómo nos contaba su historia en pocas palabras. Después, los invitamos a orar.

Llamaron a la mamá y formamos una pequeña comunidad que invocando al Espíritu Santo, ora. Compartimos cada una algún pasaje bíblico de encuentro del Señor con algún personaje del Evangelio y rezamos el rosario. La puerta del negocio sonó varias veces, pero la familia inmutable, seguía rezando, pues Luz Marina cerró la puerta para que nadie molestara. Jesús, indudablemente, está en el centro de este hogar. Y, viendo este testimonio, me vienen las palabras tan amadas de Jesús:

 “Estos son mi madre y mis hermanos, los que escuchan la Palabra de Dios, y la cumplen”.

Gracias Señor por estos testimonios de vida, que en cualquier rincón de nuestro barrio nos salen al encuentro y nos muestran que tú vives entre los pobres.


Nieves María Castro Pertíñez. mar

Comentarios

Entradas más populares de este blog

LECTIO DIVINA DEL XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (MATEO 16,21-27)

LECTIO DIVINA: XXI DEL TIEMPO ORDINARIO. Mateo 16, 13-20

LECTIO DIVINA DEL XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO San Mateo 18, 21-35