LECTIO DIVINA DEL SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA - CICLO A, EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 17, 1-9
INICIAMOS INVOCANDO AL
ESPÍRITU SANTO PARA QUE NOS GUÍE Y NOS REVELE LO QUE EL SEÑOR QUIERE DE
NOSOTROS
CONTEXTO
El evangelio según San Mateo insiste sobre la
venida del reino de los cielos. Por esto el de Mateo es el evangelio de la
Iglesia, o sea, del pueblo de Dios guiado por su jefe y maestro Jesucristo. El
texto que narra la Transfiguración forma parte de una sección del evangelio en
la cual el evangelista desarrolla el tema del comienzo de la venida del reino
en un grupo de discípulos que poco a poco constituirá el cuerpo de la Iglesia.
La narración se encuentra a continuación del
primer anuncio de la pasión y la enunciación de las condiciones necesarias para
la séquela Christi y antes también del suceso de la
glorificación del Hijo del hombre en la gloria del Padre (Mt 16,21-28). Antes
de la glorificación, Jesús debe ir a Jerusalén para el cumplimiento del
misterio pascual, o sea: la pasión, muerte y resurrección (Mt 16, 21).
TEXTO
Lectura del
santo evangelio según Mateo (17, 1-9)
¿QUE DICE EL TEXTO?
Jesús les permite a sus tres discípulos el acceso a la revelación de su
divinidad, pero a las implicaciones. De una forma gradual el relato va
aumentando el suspenso hasta el momento culminante cuando la nube de la gloria
los envuelve y se escucha la voz del Padre. Todos los elementos están
conectados.
Jesús fue “transfigurado”: un cambio notable se da en su rostro y en sus
vestidos (el resplandor de su cuerpo traspasa los vestidos).
Para ayudar a entrar en el acontecimiento, Mateo acude a los símbolos
del sol y de la luz: “como el sol… como la luz”. El sol y la luz son
símbolos del cumplimiento, de lo divino, así como la “tiniebla extrema”
simboliza la desventura y la lejanía de Dios.
La aparición de Moisés y Elías nos confirma que
estamos en el ámbito de la divinidad, porque ambos ya están glorificados. Tanto
el uno como el otro habían sido personas llevadas al cielo.
La aparición de la “nube luminosa” indica la
presencia de Dios. Es claro que estamos dentro del universo simbólico de la
Biblia. En la peregrinación en el desierto que hizo la generación de Moisés, la
“nube” acompañaba al pueblo.
El Señor hoy me invita a escuchar atentamente a
Jesús, porque por medio de él Dios se revela, y me da a conocer su voluntad, si
estoy atenta cada vez que Jesús me habla, en diferentes formas, ya sea en una
hermana, una persona, en su Palabra, sabré lo que Dios me pide cada día.
¿QUE LE DIGO
YO A DIOS?
Señor dame la gracia para que cada día pueda
escucharte por medio de tu Hijo, y que, el encuentro con él, transforme mi
vida, mi relación contigo y con los demás, en mi servicio y entrega.
Yessica Victoria,
Novicia MAR
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