19 de septiembre de 2017

VISITA FRATERNA

El pasado 10 de septiembre, en la casa noviciado tuvimos la grata visita de la familia Salazar y Barrera quienes compartieron con la comunidad unos agradables momentos y nos brindaron un suculento y rico desayuno al estilo colombiano.






Por la tarde recibimos a la Hermana Delis Coromoto Romero en compañía de su madre, Olga Fernández, de Joyce Urdaneta y familia, amigos de la comunidad con quienes disfrutamos una tarde maravillosa, compartiendo diferentes temas que se presentaban.




Damos gracias a Dios pues nuevamente nos reúne como familia de hermanos para compartir nuestro carisma fraterno.

18 de septiembre de 2017

CRUZ Y AMOR SON UNO SOLO


En la vida de todo cristiano siempre está presente el signo de la cruz. ¿Qué significa en la vida de cada creyente?, reflexionando en ello, encontraba otras preguntas como ¿Qué me implica llevar la cruz y seguir a Jesús?  ¿Cuál es mi cruz de cada día? ¿Cuál es la cruz que Él quiere que cargue?... Y otras preguntas más.

Al contemplar la pasión, esta se llena de mucho dolor, soledad, insultos, humillaciones y muerte. En la misma pasión, se trasluce algo más grande y maravilloso, algo insólito, real y verdadero: el AMOR. Sólo el amor, es capaz de tener estos alcances, un amor que traspasa toda lógica, cruz-amor son polos aparentemente opuestos pero que para nosotros los cristianos son uno solo.


Por eso el cargar con la cruz de cada día es acoger con amor lo que nos cuesta vivir, aceptar o realizar, en nuestra vida.  Muchas cosas nos cuesta aceptar, por miedo a sufrir y sacrificar algo de nosotros mismos.

Nuestro ejemplo a seguir es Jesús, le costó aceptar la Pasión, lo vemos en la oración del Huerto, rogaba al Padre que apartase de él aquel Cáliz, pero  finalmente acepta la voluntad del ABBA.

Así  en esos momentos de miedo, de duda y de incertidumbre hagamos nuestras estas palabras de Jesús “hágase tu voluntad” con la certeza de que Él, no nos abandona.

Cruz M. Ajpacajá
Novicia MAR

17 de septiembre de 2017

SEPTIEMBRE, MES DE LA BIBLIA


“Ciertamente, es viva la Palabra de Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras entre el alma y el espíritu, hasta las junturas y médulas; y escrutan los sentimientos y pensamientos del corazón (Hebreos 4, 12)”.


Los católicos celebramos en septiembre el mes de la Biblia por tres razones:

1- Por la celebración de la memoria obligatoria de San Jerónimo de Belén el 30 de este mes. Fue un hombre de fe que entregó su vida y sus capacidades para traducir la Biblia del griego al latín, lo que permitió al mundo occidental conocer el testimonio escrito de la acción de Dios en la historia.

2- Porque el 26 de septiembre de 1569 se terminó de imprimir la primera Biblia traducida al español, por Casiodoro de Reino.


3- Porque en varios países de América Latina, como: Chile, Venezuela y Argentina, celebran la semana de la Biblia en la última semana de este mes.
El mes de la Biblia es una celebración unificadora de las iglesias cristianas. Por eso se realizan celebraciones en lugares públicos donde hay exhibición de Biblias en distintos idiomas.
No en todos los países se celebra el mismo mes, pero en su mayoría coinciden en septiembre.

MES DE LA BIBLIA EN OTROS PAÍSES
En Argentina se celebra oficialmente el día de la Biblia el cuarto domingo de septiembre.
En Honduras desde 1988 hizo lo mismo.
En El Salvador, por decreto supremo del año 2002, se celebra el segundo domingo de diciembre.

En Colombia y Venezuela se celebra en el mes de octubre. 

SUGERENCIAS PARA CELEBRAR EL MES DE LA BIBLIA
-Disponer un lugar digno para colocar la Sagrada Escritura.
-Adornar la mesa o el lugar donde está la Palabra, con flores, velas, frases de la Biblia.
-Leer todos los días algunos capítulos y versículos de la Sagrada Escritura.
- Motivar a los demás a leerlo. 

-Dar gracias a Dios por su Palabra.
-Organizar procesiones públicas, para dar a conocer la Biblia a los que no la conocen.
Por último, que podamos vivir este mes con más conciencia la Palabra del Señor y que sea de bendición en nuestras vidas.



Claudia Puac R.
Novicia MAR

16 de septiembre de 2017

LECTIO DIVINA DEL XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO San Mateo 18, 21-35

“¿Cómo puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor?”



INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven Espíritu de amor.
Ayúdanos a comprender lo que significa leer la palabra del
Padre. Haznos comprender que allí está la verdad, que es Jesús.
Ilumínanos para poder entender y practicar el evangelio que es vida para el que la cumple.
Amén




CONTEXTO
Queridos hermanos, hoy el Evangelio se centra en el tema del perdón, tanto que a la pregunta de Pedro sobre el perdón Jesús contesta con una expresión que puede traducirse de dos maneras: « setenta veces siete» o « setenta y siete veces». La expresión se podía entender como una oposición de Gn. 4, 24 donde se manifiestan los deseos de una venganza obstinada por parte de Lamec  «Caín será vengado siete veces, pero Lamec lo será setenta y siete».
Frente al « nunca perdonaré» de Lamec, Jesús dice que hay que perdonar siempre; no encerró el Señor el perdón en un número determinado sino dio a entender que hay que perdonar continuamente. La parábola del siervo despiadado ofrece la razón última del perdón: todos somos deudores de Dios. También está la verdad de la ingratitud del hombre con respecto a Dios misericordioso y nuestra dureza respecto de nuestros semejantes, a los que nos cuesta perdonar aun los defectos pequeños.


TEXTO
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 21-35 En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces? Jesús le dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y les propuso esta parábola: el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré." Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes." Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré." Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.
Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?" Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.

¿QUÉ DICE EL TEXTO?
El Evangelio de hoy habla de la necesidad del perdón. No es fácil perdonar, pues ciertas heridas siguen golpeando el corazón. Por eso se escucha el famoso dicho: “Perdono pero no olvido”. Rencor, tensiones, discusiones, ofensas, dificultan el perdón y la reconciliación.
Por otra parte está la parábola del siervo despiadado que ofrece la razón última del perdón: todos somos deudores de Dios. Así, lo que el dueño perdona al siervo despiadado equivale a sesenta millones de denarios, una cifra demasiado grande e imposible de restituir. Pero es en esa exageración donde reside la verdad profunda de la parábola, la revelación acerca de la infinita misericordia de Dios con los pecadores.
Igualmente la dureza de corazón del siervo tras haber sido perdonado de su inmensa deuda, resulta muy exagerada. Pero también aquí en la exageración está la verdad de la ingratitud del hombre con respecto a Dios misericordioso y la nuestra dureza respecto de nuestros semejantes, a los que nos cuesta perdonar aun los defectos pequeños.


¿QUÉ ME DICE EL TEXTO?
Este texto me confronta de dos maneras: con la actitud de perdonar del amo que perdonó al siervo y la de negar el perdón como fue la actitud del siervo perdonado pero que él no fue capaz de perdonar a su deudor. Esto me hace ver la misericordia de Dios en mi vida, los numerosos pecados que Él me ha perdonado pero cuando me toque a mí perdonar se me hace difícil, ¿Por qué? Porque no soy tan consciente de la misericordia de Dios conmigo. De cierta manera este evangelio me invita a reflexionar sobre esta expresión: ¿Cómo te atreves a pedir, si tú te resistes a dar? Lo que me queda por hacer, es esforzarme en perdonar siempre a quienes me ofenden, desde el primer momento, ya que, por grande que sea la ofensa que me hacen, más me ha perdonado Dios a mí.

¿QUÉ LE DIGO YO A DIOS?
Señor, perdonar es muy difícil bajo mi condición humana pero he aprendido que junto a ti puedo lograr pedir perdón y perdonar. Ayúdame a reconocer tu infinita misericordia conmigo para que perdone siempre a los que me ofenden, así también pedir perdón a quienes he ofendido o puedo ofender. Que nunca me prive del perdón ya que es la mejor medicina para un alma herida. Así podré vivir feliz y en paz con los demás y conmigo misma.

Claudia Puac R.
Novicia MAR

15 de septiembre de 2017

¡Jesús, enséñame tu modo!

 Hace unos días, en una clase del CER, una profesora nos invitó a escuchar la canción titulada "Tu Modo" de Cristóbal Fone, sj. Cuando inició la canción, no me llamo mucho la atención, me parecía aburrida, pero puse a un lado mi poco interés y presté atención a cada letra que iba escuchando. Luego pasados unos segundos mi manera de pesar había cambiado ¡LO QUE EN UN PRINCIPIO ME PARECÍA ABURRIDO, YA NO LO ERA! La letra empezó a interpelarme hasta tal punto que tomé nota de la letra.


Pienso que la letra de esta canción debiera ser las palabras que todo cristiano le dijera a Cristo ÉL, sobre todo los consagrados. Pedirle a Jesús que nos enseñe su modo de tratar a los demás, de ser más humano, más humilde incluso que nos enseñe a donarnos hasta la muerte por el Reino. 

A veces nos olvidamos que como seguidores de Cristo, debemos trabajar por la construcción de su Reino, que hay actuar con misericordia, involucrarse en la sociedad, sin olvidar que estamos para servir, para llevar el amor de Cristo a todo hombre y mujer. 

Personalmente, creo que este sacerdote jesuita acertó con la letra de esta bella canción. Ésta, que al principio no llamó mi atención, me ha dado dos enseñanzas importantes:

1.     hay que tener apertura, aprender a ser receptora y no hacer prejuicios.

2.    La letra de esta canción puede un medio que nos ayude a entrar en oración y expresarle a Jesús melódicamente lo que realmente queremos y debemos ser "Sal y Luz para el mundo". 


Como nos decía el papa Francisco, el pasado martes 5 de septiembre:

“El Señor nos haga entender que solamente Él es el Señor, es el único Señor. Y nos dé también la gracia de amarlo mucho, de seguirlo, de ir sobre el camino que Él nos ha enseñado”.
Aquí les comparto la canción para que la escuchen.

Jasmeiry De La Cruz
Novicia MAR

13 de septiembre de 2017

ENCUENTRO CON LOS JÓVENES EN LA PLAZA DE BOLÍVAR.

El pasado jueves 7 de septiembre las hermanas Olga Lucía Pérez y Martha ambas con algunos de sus sobrinos, las novicias, la hermana Irma Bulux junto con las postulantes y otros jóvenes nos dimos cita desde muy temprano en la plaza de Bolívar.
Cerca de las 4 y algo de la mañana estuvimos esperando en la plaza al papa Francisco. No estábamos solos: ¡22.000 jóvenes lo esperaban también!



Después de haber culminado la reunión con el presidente Juan Manuel Santos, el sumo Pontífice se dirigió en el papa móvil hacia la plaza de Bolívar. Con una tierna sonrisa en la cara el papa nos saludó a todos los allí presentes.

Más tarde, el Papa dirigió algunas palabras a los 22.000 que nos encontrábamos allí invitándonos a mantener viva la alegría, esa alegría que es fruto del joven que se ha encontrado con Jesús, si mantenemos esa alegría vida con Jesús nadie, nadie nos la puede quitar. Decía también el papa que no nos la dejemos robar, que cuidemos la alegría que unifica todo en sabernos amados por el Señor.
Al terminar, el Papa expresó que reza por nosotros, nos recordó que no olvidáramos de reza por él y nos preguntó si queríamos que nos diera la bendición y como era de esperarse toda la plaza grito con fuerte voz que ¡SI!


Damos gracias a Dios por la vida del Papa y le pedimos que le siga acompañando en su misión pastoral como pastor de la Iglesia Católica. También pedimos por el pueblo colombiano para que esta visita del Santo Padre no se quede en un mero acontecimiento sino que realmente DEMOS EL PRIMER PASO A LA RECONCILIACIÓN.