31 de mayo de 2015

San Romero de América: pastor y mártir nuestro


El ángel del Señor anunció en la víspera... 
El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan, el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

El ángel del Señor anunció en la víspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.

¡Y se hizo vida nueva en nuestra vieja Iglesia!

Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.

Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso, abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

Tu pobrería sí te acompañaba, en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.

Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!

Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma-aureola de sus mares,
en el retablo antiguo de los Andes alertos,
en el dosel airado de todas sus florestas,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras, de todos sus altares...
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!

San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
¡nadie hará callar tu última homilía!

+ Pedro Casaldáliga


30 de mayo de 2015

LECTIO DIVINA: Fiesta de la Santísima Trinidad



      INTRODUCCION: Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad, la liturgia nos permite así acercarnos al gran Misterio que nos habla del ser mismo de Dios,  un Dios comunitario, un Dios Único presente y actuante a lo largo de nuestra historia.

SAN AGUSTÍN Y LA SANTÍSIMA TRINIDAD
  
   Estaba Agustín paseando por la playa pensando sobre el Misterio de la Santísima Trinidad; ¿cómo era eso que: El Padre es El Hijo, El Hijo es El Padre, EL Padre y El Hijo son El Espíritu Santo, y que El Espíritu Santo es el Padre y El Hijo, etc.
     Por supuesto que su cerebro mortal no concebía la idea, más bien, se enredaba cada vez más. 
      En eso vio a un niño que estaba, con una pequeña conchita, sacando el agua del mar y echándola en un pocito en la arena.
      ¿Qué haces niño? – preguntó Agustín.
     ¿No lo ves?, estoy sacando toda el agua del mar para vaciarla en este pocito – dijo el niño.
      Pero… ¿no te das cuenta que eso es imposible? – replicó Agustín.
      Agustín – le dijo el niño – es mucho más fácil que yo logre hacer esto, que tú comprendas el       Misterio de la Santísima Trinidad.

ORACIÓN DE INICIO
      Trinidad Santa, en medio de tantas palabras que oímos, leemos y repetimos a diario,  nos alegra poder escuchar ahora la tuya, como Palabra siempre actual y de inagotable riqueza.
Gracias a ella te conocemos a ti, "el único Dios verdadero y a tu Enviado Jesucristo".
      Que su Espíritu nos enseñe a interpretar correctamente tu Palabra, y haga brotar de nuestro corazón el deseo de meditarla en silencio, abriendo nuestro corazón  a Dios para alabar, dar gracias, implorar y pedir perdón.  Amén

LECTURA:   Mateo 28, 16-20


      Los invito a que dispongamos el oído y el corazón para acoger la Palabra que la liturgia de este domingo nos regala, que este momento nos prepare para entrar en la dinámica que el mismo Jesús nos propone con su palabra: acercarnos al misterio de la Santa Trinidad: Padre – Hijo - Espíritu Santo.
      a)Leemos el texto:16Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.  17Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron. 18Jesús se acercó a ellos y les habló así: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. 19Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo les he mandado. Y he aquí que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo’”.

      b)Contexto: Nos encontramos ya al final del evangelio de Mateo, el evangelista nos narra así el último encuentro de Jesús con sus discípulos, y observamos a  un grupo de hombres que aún no han comprendido del todo al Maestro y su misterio de Muerte y Vida (v.17).
Pero vemos como Jesús les confía una misión (v.19), de que sean  continuadores de la obra evangelizadora. ¿Pero en qué consiste que al igual que los discípulos nosotros también seamos esos continuadores de la obra evangelizadora? 
En que nos hagamos discípulos de Jesús, es decir que desde nuestro estado de vida, seamos hombres y mujeres que vivimos  la experiencia de encuentro con el Maestro desde una relación de cercanía, de un conocimiento mutuo. Y en donde también nos habla de una manera sencilla y concreta de que podemos hacerlo: bautizando en nombre de la Trinidad, participando de esta comunidad de amor, aprendiendo de la relación de comunión  y comunicación que se va  cultivando en nuestro interior de este  misterio de Amor que es Dios mismo.
También nos hace una promesa (v.20): “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. Jesús está con nosotros es decir, se ha hecho visible, compañero de nuestro camino. Su presencia no es nunca una imposición. Jesús quiere que aprendamos a buscarle, el siempre camina y hace historia con nosotros, su pueblo.
Y está aún con nosotros en cada pequeño y pobre, que es despreciado en nuestra sociedad. Está con nosotros en la comunidad de los hermanos reunidos para hacer memoria de él, que para la salvación de todos, se hizo pan partido y vino compartido en la alegría. Jesús está con nosotros pero nosotros tenemos un gran compromiso cada día que es: estar con él y seguirlo incluso cuando en nuestras vidas el camino del Calvario y cargar la cruz se cruce en nuestras vidas. Ahí está la prueba de nuestra fe y confianza en Jesús, en que si somos capaces de permanecer con él como sus discípulos fieles, podremos llegar al monte desde el que nos enviará cada día a llevar el anuncio de su amor a todos nuestros hermanos. 

MEDITACION: ¿Qué me dice o nos dice el texto de Mateo?
Ahora en un momento de intimidad profunda con el Maestro, abrimos nuestro corazón para que esta palabra sea alimento para nuestra vida. Vuelvo  a leer el texto… me detengo ahora en aquel versículo, frase o palabra que resuena en mi interior… y me dispongo a preguntarme:

·      ¿Acudo al llamado misionero que el Señor me hace?
·      ¿Cómo vivo el ejemplo de la Santísima Trinidad que es Comunidad de Amor? ¿Brindo amor efectivo en mi comunidad?

El Señor me invita a salir de mí misma, e ir más allá de las fronteras como Misionera Agustina Recoleta.
Porque esto no es solo una invitación solo para sacerdotes o consagrados. El Papa Francisco dijo: “Hago un llamamiento a todos aquellos que sienten la llamada a responder con generosidad a la voz del Espíritu Santo, según su estado de vida, y a no tener miedo de ser generosos con el Señor.”
Todos somos iglesia, estamos llamados a hacer misión.  Así como Jesús subía a la montaña para orar a su Padre y acudía al Espíritu Santo para garantizar a los suyos la continuidad de esta historia de Salvación, así mismo, debemos imitar esta comunidad de Amor y dar cumplimiento a la misión que se nos ha encomendado como un solo cuerpo, en donde cada uno cumplamos con nuestra tarea específica.

ORACIÓN.  ¿Qué le respondo al Señor luego del regalo de su Palabra?

      Por medio del bautismo, sacramento de la fe, nos introducimos en el círculo trinitario mediante nuestro nacimiento a la vida de adopción filial por Dios, como lo testifica su Espíritu dentro de nosotros: somos hijos, hijas de Dios… es por eso que en este momento de encuentro con la Palabra, volvemos a releer el texto bíblico y dejamos que de nuestro interior brote la oración dirigida a Dios Padre…
·      ¿Qué quisiera hablar con Él…?
·      ¿Cómo respondo a su invitación a ser parte de su misión: “vayan y evangelicen”?

      Dejemos que de mi interior fluyan las palabras para aprovechar este momento de intimidad con El…

Eres Dios, uno y trino,
el misterio de la fe que me envuelve.
Por el llamado de tu Hijo me hago discípulo,
por la unción de tu Espíritu Santo
llevo conmigo el poder del misionero.

Quiero aprender a servirte
y caminar con tu Iglesia
en la misión que nos encomiendas,
de enseñarles a todas las naciones
lo asombroso de tu amor.

CONTEMPLACIÓN: Dejo que el Señor me hable y me ame

      Te invito a insertarte en la escena.  Sé tú parte de esos discípulos que el Señor envía… ¿dónde estás?  Ahora Jesús te mira a los ojos y pronuncia tu nombre: ……anda y anuncia mi evangelio… en tu hogar, trabajo, barrio, comunidad.  Quédate unos instantes contemplando al Señor…

ACCIÓN: Y ahora ¿Cómo hago vida esta Palabra?

      Hoy el Señor me invita a ser una discípula misionera. Te doy gracias por tu palabra que me has hecho ver mejor tu voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine mis acciones y me comunique las fuerzas para seguir lo que tu Palabra me ha regalado. Haz que al igual que María, tu Madre, pueda no solo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra.

ORACIÓN DE ENVÍO:
Hoy te aclamamos, Dios Padre, Dios Hijo
y Dios Espíritu Santo,
como el único Dios de vida frente a tantos ídolos de muerte.
Bendito seas, Padre,
que por Cristo y el Espíritu nos haces hijos
y nos admites en el círculo trinitario de tu amor y tu amistad,
ahí radica nuestro gozo y esperanza
y la fuerza para el camino.
Que sintamos cada día tu presencia animándonos en nuestra misión. Amén


Novicia Mar, María Agustina Rodríguez.

29 de mayo de 2015

EXORTACIÓN APOSTÓLICA VITA CONSECRATA

II. UN TESTIMONIO PROFETICO ANTE LOS GRANDES RETOS





      84. La vida consagrada tiene carácter profético, participando en la función profética de Cristo, comunicada por el Espíritu Santo a todo el Pueblo de Dios.

      La tradición ve en Elías la figura de la vida religiosa monástica, él es un profeta arriesgado en íntima unión con Dios (la verdadera profecía nace de Dios, de la relación con él). En la historia han existido hombres y mujeres que consagrados a Dios, que han sido verdaderos profetas, hablando en nombre de Dios, incluso a Pastores de la Iglesia, esto por don del Espíritu. El testimonio profético conlleva una búsqueda constante de la voluntad de Dios.

Su importancia para el mundo contemporáneo

      85. Actualmente pareciera que el rostro de Dios se ha perdido, es por eso que es de suma importancia el testimonio (coherencia entre el anuncio y la vida). La misma vida fraterna es un acto profético, siendo fieles al carisma. La lealtad del profeta puede llevarlo incluso a dar su vida por el Reino, por aquellos que sufren sabiendo que Cristo se hace presente en ellos. El discernimiento continuo a la luz de la Palabra llevará al consagrado a ser fiel a su misión.

Fidelidad hasta el martirio

      86. Son muchos los consagrados que han donado su vida, en la entrega a Dios, dando testimonio de él. La Iglesia ha reconocido la santidad de muchos de ellos y los honra como mártires de Cristo.

Los grandes retos de la vida consagrada

      87. Los desafíos son tres dirigidos a la Iglesia misma, estos están vinculados directamente a los consejos evangélicos. Profesar los consejos evangélicos: castidad, pobreza y obediencia, implica presentar a Dios como el bien absoluto; quienes siguen los consejos evangélicos buscan la propia santificación pero también hacen una propuesta a la humanidad, rechazar a un mundo hedonista y hacer visible a Dios.

El reto de la castidad consagrada

      88.  El mundo en el que vivimos es un mundo de cultura hedonística, se ve la sexualidad como mero placer, hay abuso en consumos y los medios de comunicación social son una especie de falso dios. Algunas de las consecuencias son: la falta de compromiso, daños psíquicos y morales tanto para el individuo como para la familia. La respuesta de la vida consagrada consiste en vivir con alegría la castidad perfecta, como testimonio de la gracia y del amor de Dios. La persona consagrada expresa en su vivencia lo que para muchos parece imposible, una experiencia de alegría y de libertad. Esta misma alegría y libertad da fuerza de voluntad haciendo que no dependamos de los sentidos e instintos.

El reto de la pobreza

      89. Por otro lado el mundo es materialista, el hombre de hoy está ansioso por tener más de una manera fácil, despreocupándose del otro (egocentrismo). En respuesta la vida consagrada vive la pobreza evangélica de diversas maneras dependiendo del carisma, acompañada de un compromiso de solidaridad y caridad hacia el otro.

La pobreza evangélica al servicio de los pobres

      90. La pobreza no es meramente solo servicio a los pobres, sino un valor en sí. Por lo tanto la persona consagrada deberá ser: humilde, sobria, sencilla y hospitalaria. Siendo así ejemplo para los que permanecen indiferentes ante las necesidades del prójimo.

El reto de la libertad en la obediencia

      91. El tercer reto son las ideas erróneas de libertad. La libertad es un auténtico valor que va unido al respeto de la persona humana. Sin embargo dentro de la sociedad lo último que importa es el respeto, estamos sumergidos en la violencia, la desigualdad, la opresión; aspectos que deforman el verdadero sentido de la libertad.

      La vida consagrada siguiendo a Cristo obediente hasta la cruz da ejemplo de que no hay contradicción entre obediencia y libertad. La obediencia al Padre nos da la verdadera libertad.

Cumplir juntos la voluntad del Padre
      92. La vida fraterna es el primer lugar donde podemos discernir y abrazar la voluntad de Dios como regla de vida, caminando juntos en unión de espíritu y de corazón. La obediencia vivida desde la caridad y animada por el Espíritu, une a los miembros de la comunidad en un mismo testimonio y en una misma misión, respetando la diversidad de dones y la particularidad de cada persona, raza, origen, lengua, cultura.

Un decidido compromiso de vida espiritual

      93. La vida consagrada tiene la obligación de llenarse de una sólida y profunda espiritualidad aspirando a la perfección de la caridad.

      La vida espiritual vivida en Cristo, es una ruta gradual hacia la fidelidad, en el que la persona consagrada es guiada por el Espíritu en total comunión de amor y de servicio en la Iglesia.

      La vida espiritual debe ocupar el primer lugar en el programa de la  vida consagrada, de tal modo que cada Instituto y cada comunidad sean escuelas de auténtica espiritualidad evangélica. De la espiritualidad depende la fecundidad apostólica, el amor a los pobres y el atractivo vocacional.

A la escucha de la Palabra de Dios

      94. La Palabra de Dios es la primera fuente de toda espiritualidad cristiana, con ella alimentamos la relación personal que tenemos con Cristo y con su voluntad. La Lectio divina es una gran herramienta para la vida consagrada. Los escritos del NT merecen una veneración particular, sobre todo los Evangelios que son el corazón de las Escrituras.

      La meditación comunitaria de la Biblia tiene gran valor. En ella se comparte el tesoro de la Palabra y juntos podemos crecer y progresar en la vida espiritual (promover la Palabra al pueblo).

En comunión con Cristo

       95. El medio fundamental para alimentar eficazmente la comunión con el Señor es sin duda la sagrada liturgia, especialmente la Eucarística y la Liturgia de las Horas. La Eucaristía ocupa el centro de la vida consagrada, personal y comunitaria. En ella cada consagrado está llamado a vivir el misterio pascual de Cristo, uniéndose a Él en el ofrecimiento de la propia vida al Padre.

      El rezo de la Liturgia de las Horas, en unión con la oración de la Iglesia es alabanza a Dios e intercesión tanto por la persona que reza, como por el resto del Cuerpo.

      Otros aspectos relevantes son: el sacramento de la Reconciliación que nos lleva a vivir una conversión continua; la dirección espiritual, donde la persona recibe ánimos para responder a la mociones del Espíritu; el rezo del Santo Rosario como medio de unión con la Virgen María que es puente hacia su Hijo.

Síntesis realizada por Miriam Viviana Horta Colín

28 de mayo de 2015

Jesús la mejor historia de Amor que tocó mi corazón


      Si me siento atraído por Jesús, si su voz calienta mi corazón, es gracia a Dios Padre, que ha puesto dentro de mi el deseo del amor, de la verdad, de la vida, de la belleza...¡Y Jesús es todo esto en plenitud! (Papa Francisco).

      Con un corazón inmensamente agradecido al Dios que me ha regalado la vida y que un día toco mi corazón para quedarse para siempre en mi. Les comparto un poquito de mi historia vocacional, en que contarla con palabras no es tan fácil porque es tan grande el misterio del "llamado de Dios" que solo lo entiende el corazón que fue llamado. 

      Doy gracias a Dios por todos los regalos que me hizo a lo largo de la vida, por tantos cuidados y mimos con el cual se fue manifestando en mi historia. 
Por el regalo de mi familia y de los amigos que son manifestación de su fiel amor. 

      Y por los rostros y personas que fue colocando en el camino como instrumentos para ir descubriendo el llamado a seguirlo como "Misionera Agustina Recoleta". Porque no vale la pena, sino que vale la vida decirle cada día si Jesús, te seguiré a donde tu quieras que vaya.  

      Que seas tu Jesús el que continúes escribiendo esta hermosa aventura de amor en mi corazón. 
Mantén mi corazón inquieto hasta que descanse en ti Jesús. 


María Agustina Rodriguéz 
Novicia MAR


27 de mayo de 2015

"VALE LA PENA ARRIESGARSE"

     En este video les comparto un poco de mi experiencia vocacional y de que manera Dios se ha ido convirtiendo en ese ser especial que va transformando mi vida y me hace cada día amarlo más desde lo que soy.

     Dios desde el comienzo de esta aventura    ha sido mi razón de vivir y esa fuerza que me impulsa a continuar con su proyecto de vida .Mi vida se va transfigurando conforme a la de él y asumir su misión.Este camino de amor y aventura ha sido un tiempo de percibir su grandeza y gracia.

    Vale la pena arriesgarse por encontrar esa felicidad incondicional que solo no la proporciona Dios.Puedo decir que Jesús es ,ese único amor  en mi vida.....
Santa Isabel Mojica
Novicia MAR 

26 de mayo de 2015

Un poquito de mi historia Vocacional

      Les comparto en este video un breve resumen de mi historia vocacional... teniendo en cuenta que por más que busque las palabras adecuadas para expresar esta experiencia jamás encontraré 
El amor no se explica, se vive... 

      En mi discernimiento las dudas y cuestionamientos siempre me importunaron, pero al final por la gracia de Dios, que es todo misericordioso la duda da lugar a un SÍ, que resonó como una campana en mi interior... "Que tarde te amé, que tarde te conocí belleza tan antigua y tan nueva" (San Agustín,Confesiones Libro 7, 27).    
Francisca Braga Malveira 
Novicia MAR


25 de mayo de 2015

Semana Vocacional MAR

     Durante los días del 18 al 22 de mayo en el Colegio Nuestra Señora de la Consolación en Bogotá se llevó a cabo la semana vocacional  en donde cada día se expuso el llamado de Dios junto al carisma.   

     Participaron los Hermanos Combonianos que explicaron su carisma por medio de imágenes. Framar  compartió su experiencia Misionera con la comunidad de hermanas MAR. Nuestra hermana  Jessica Lopez Mejia   presento por medio de un video su historia vocacional. Las novicias María Agustina Rodríguez, Juliana Lima Ribeio y  Francisca Malveira Malveira también presentación su historia vocacional y por medio de títeres les contaron a los alumnos más pequeños la experiencia misionera de nuestros fundadores. 

     Les compartimos el video Vocacional de la Hermana Jessica L. Mejia... que lo desfruten...  


24 de mayo de 2015

Monseñor Romero: beato, mártir y profeta Mensaje de la CLAR con motivo de la Beatificación de Monseñor Óscar Romero


      La beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, el 23 de mayo de 2015, constituye un acontecimiento de revitalización sin precedentes para la Iglesia de América Latina y el Caribe, y de todo el mundo.

      La Confederación Caribeña y Latinoamericana de Religiosas y Religiosos –CLAR– celebra con gozo y esperanza el reconocimiento y la exaltación de las virtudes, las palabras y el testimonio profético de monseñor Romero, quien se identificó con la causa de los más pobres, clamando justicia, revelando la verdad, denunciando los atropellos contra los derechos humanos y promoviendo el diálogo y la comunión a favor de la paz.

      Con coherencia evangélica asumió su compromiso episcopal de “sentir con la Iglesia” hasta las últimas consecuencias, ofrendando su vida en el altar del sacrificio eucarístico el 24 de marzo de 1980. Beato, mártir y profeta, monseñor Romero nos ha precedido con el signo de la fe, enseñándonos a escuchar a Dios donde la vida clama. Su testimonio, anclado en la más profunda eclesiología del Vaticano II, es fuente de inspiración para la profecía del dialogo eclesial de la Vida Consagrada, discípula y misionera, apasionada por Cristo y por la humanidad, comprometida con la misión de llevar el Evangelio a las periferias y a los pobres, dejándose llevar por el Espíritu, Ruah divina, a la entrega de la vida por la causa del Reino.

      Cercano a todos, monseñor Romero también se aproximó a la Vida Consagrada: compartió sus búsquedas, orientó su compromiso y acompañó sus itinerarios de opción por los más pobres. Y la Vida Consagrada salió a su encuentro, con su amigo jesuita Rutilio Grande, también mártir, y con las Hermanas Carmelitas Misioneras de Santa Teresa, en el Hospital de la Divina Providencia, donde experimentó la vida comunitaria, practicó la misericordia con los enfermos terminales y recibió la gracia del martirio.

      Para la CLAR, la beatificación de monseñor Romero estimula sus búsquedas de horizontes de novedad como Vida Consagrada, en salida, desde los nuevos escenarios y junto a los sujetos emergentes prioritarios, asumiendo como él “la voz de los sin voz”, creando puentes de comunión y compromiso místico y profético, y viviendo el martirio de la caridad en la entrega cotidiana a las hermanas y hermanos de vida y misión, y a los pobres.

      Saludamos a la Iglesia de El Salvador, con sus pastores, a nuestras hermanas y hermanos de la Conferencia de Religiosas/os de El Salvador, CONFRES, y al pueblo salvadoreño donde monseñor Romero resucitó.


      ¡Beato monseñor Óscar Arnulfo Romero, ruega por nosotros!

Hna. Mercedes Leticia Casas Sánchez, F.Sp.S                       P. Gabriel Naranjo Salazar, CM
Presidenta                                                                                                                                 Secretario General   
  Boletín Congreso VC No 9