28 de febrero de 2017

Fundamentos Bíblicos de la Eclesiología (parte III)

Sin amor (sobre todo a los pobres) no hay cuerpo eucarístico del Señor, ni cuerpo eclesial. El cuerpo eclesial del Señor es el del crucificado que ha sido resucitado por el Padre. Sólo el Espíritu puede realizar esta comunión plena.     

Templo del Espíritu.
El Espíritu hace de la Iglesia una realidad pneumática (física). La Iglesia es morada y templo del Espíritu, lugar de su presencia dinámica, el Espíritu es quien reparte los carismas, santifica la Iglesia, da libertad y donde está el Espíritu del Señor, allí, está la libertad.

·       Tradición paulina de las pastorales (1 y 2 Tim; Tito)

La imagen central es la de la Iglesia como casa de Dios es decir, una casa de familia, la imagen doméstica, subrayando la diferencia entre dirigentes y súbditos.
La imagen enlaza con la del templo o edificio, casa bien cimentada, ordenada, basada en la columna y fundamento de la verdad.

Es falso ver en las pastorales una decadencia del primitivo cristianismo, que estaría en el origen del catolicismo romano. Corresponden a un momento necesario de la evolución eclesial.

·       Tradición  paulina de Colosenses y Efesios
El centro recae en una visión más amplia de la Iglesia como cuerpo de Cristo y esposa. Se enfoca una Iglesia universal, cuerpo de Cristo, del que Cristo es la cabeza. La relación Cristo-Iglesia es amorosa, esponsalicia (promesa mutua). La santidad es la nota más importante de la Iglesia.

·       Tradición paulina de Lucas y Hechos
Se sitúa a la Iglesia en la historia de salvación, es el tiempo de la Iglesia. En ella se cumplen los planes de Dios y su acción salvífica con Israel. Jesús fue ungido por el Espíritu para liberar a los pobres y cautivos.  Este Espíritu es el que ahora irrumpe sobre los apóstoles y sobre todo el pueblo de Dios.

La iglesia tiene una estructura: los doce son constituidos apóstoles y Pedro es el encargado de confirmar en la fe a sus hermanos.  El centro vital de esta comunidad es la eucaristía, ligada a la solidaridad con los pobres.

2.2.1 La Iglesia testimoniada en el Evangelio de Lucas

Lucas se dirige a los paganos de origen griego por eso les presenta la historia de la salvación.

§  En primer lugar comienza en los grandes patriarcas, instituciones mosaicas en la figura de Zacarías sacerdote aronita, llega hasta el año XV del imperio de Tiberio Cesar, en esa época Poncio Pilato procurador de Judea y Herodes de Galilea.
§  Un segundo período inaugura la predicación del Bautista como centro y máxima densidad la irrupción biográfica de Jesús de Nazaret.
§  Un tercer periodo de la salvación los “once” se vuelven a Jerusalén desde el monte de la ascensión y comienza a originarse la historia de la Iglesia.

La historia de salvación en este tercer período tiene características propias que podemos señalar:

-     Historia de la naciente Iglesia, su expansión, las misiones, la fundación de comunidades y  persecuciones.
-     Se van calmando los sobresaltos de un escatologismo inmediato.
-     Se sitúa intermedia entre el tiempo histórico de Jesús y el advenimiento del Reino de Dios.
-     El tiempo de la Iglesia propio del tercer período, tiempo de Jesús ya que Cristo vive y actúa en su Iglesia como Señor. El tiempo de la Iglesia y se liga indisolublemente al tiempo del Espíritu.
-     Pentecostés,  la misión y envío.
-     Comunidad apostólica está reunida con María.
-     Están llenos del Espíritu Santo que Jesús había prometido enviar junto con el padre.
-     El empuje misionero de anunciar  el acontecimiento de Jesús y el anuncio del Reino de Dios.
-     Las promesas mesiánicas se han cumplido en la Iglesia y la promesa del Espíritu.
-     El Espíritu Santo ha sido derramado sobre todos los hijos e hijas de Israel según las profecías en los tiempos mesiánicos.  También a los no judíos.
-      El don del Espíritu Santo se liga a la profesión mesiánica de fe y a la imposición de manos.
-     El Espíritu Santo es quien separa a Pablo y Bernabé para el apostolado… (Hechos 13,2) «Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la obra a la cual los he llamado».
-     El Espíritu Santo junto con los Apóstoles toma las decisiones capitales del concilio de Jerusalén. (Hechos 15,28…lo más indispensables a saber).
-     Los presbíteros-epíscopos (obispos) enviados del Espíritu Santo para regir la Iglesia.

La estructura de la Iglesia según San lucas.
Se enfoca en varios planos…
ü Los hermanos, los seguidores de Jesús y partícipes del Espíritu Santo, el número de los creyentes es cada día mayor, con su palabra son hermanos o discípulos y a partir de la comunidad de Antioquía Cristianos.
ü Los doce apóstoles con nombres propios. El elegido debe haber estado con ellos.
ü Los apóstoles son enviados o misioneros itinerantes, fundadores y responsables de comunidades, tales como Pablo y Bernabé sin ser de los doce.
ü Pedro con su carácter primacial. La inclusión de los sermones de Pedro.  Es quien toma la vocería y representación de la comunidad total. Traza las pautas de las decisiones que han de tomar en el Concilio de Jerusalén.
ü Los siete diáconos son puestos por los doce al frente del servicio de las mesas cuando crece el número de los discípulos (eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; Hechos 6,1-6…).
ü Los presbíteros-episkopos son establecidos por Pablo y Bernabé al frente de cada una de las iglesias (en cada comunidad establecieron presbíteros, y con oración y ayuno, los encomendaron al Señor en el que habían creído. Hechos 14,23).


Juana Maricela Hernández/novicia MAR

27 de febrero de 2017

Encontrar a Dios en el hermano

El día de ayer (domingo 26) el Señor nos invitaba concretamente a no agobiarnos tanto por las preocupaciones que puedan surgir en el día a día y de esta manera confiarnos y abandonarnos en sus brazos paternos y amorosos pues él nunca nos deja solos.

En la comunidad hay un día que nos corresponde el servicio de la portería y el teléfono, ayer por la tarde sonó el timbre, cuando miré por la ventana era nuestro amigo Mauricio Páez; Mauricio es un joven huérfano, él vive con sus 2 hermanos quienes muchas veces lo golpean salvajemente y su única forma de ganarse unos pesos es trabajando en lo que le ofrezcan los vecinos.

Cuando le abrí le pregunté si había almorzado y con mirada triste y avergonzada respondió “No”, le dije que esperara mientras buscaba algo para darle.

Al regresar, empezamos a hablar y sin duda, siento que en este momento se manifestó Dios, él con tantas dificultades, con tantas razones para sentirse solo y estar triste, sólo confía en Dios y en su providencia.

Muchas de sus respuestas ante mis preguntas fueron estas:

-¿Estás solito Mauricio? Y me respondió “no, Dios siempre está conmigo”

-Mauricio, ¿qué desayunaste? “pues un caldito que me dio una amiga por ahí, nada más, ¿pa´ qué tanto? Toca pedir una sola cosa”.

-Hermanita, yo quisiera escribirles una carta a todas las hermanitas, pero no sé escribir, tengo que buscar a alguien para que me la escriba, yo siempre le pido a Dios por ustedes que son mis amigas y son las que me ayudan”

-Mauricio, ¿qué te pasó hoy que no te vimos en misa? “estaba haciendo un favor a una vecina, cuando ustedes no me vean, no dejen de rezar por mí.

Mientras lo escuchaba, generaba en mí una sensación de ternura, de cercanía y de agradecimiento a Dios por su vida y por la experiencia que internamente yo experimentaba. Él no se agobia si no tiene lo que necesita, él no exige, él confía y se abandona en las manos de Dios, mientras que nosotros con tanto no sabemos aprovechar lo que tenemos, él solo tiene la certeza que con Él está un Dios que lo protege y lo habita.

Gracias, Señor, por permitirme vivenciar y comprender de una manera tangible tu palabra, gracias porque en la mirada de Mauricio estaba tú, gracias porque me invitas a confiar más y exigir menos.
WENDERLYNG REYES/ NOVICIA MAR


26 de febrero de 2017

CONFESIONES DE SAN AGUSTÍN

Desde el mes de Abril de 2016 estuvimos leyendo, comentando y reflexionando las Confesiones de nuestro padre San Agustín.


Fueron días de profundización en cada episodio de su vida, vida que como bien sabemos fue muy variada en sus primeros años y a lo largo de las confesiones podemos ver cómo Agustín  se reconoce pequeño, débil y  pecador ante Dios desde los episodios más insignificantes a los más grandes.
San Agustín reconocía su miseria, sabía de su fragilidad,  pero era consciente que Dios lo levantaba en los momentos de oscuridad; sus deseos más profundos después de su conversión era  buscarlo, invocarlo y encontrarlo, Él sabía que todo lo llena y todo lo renueva Dios ya que  “todo procede de Él”…  en estos capítulos del libro primero, su arrepentimiento por los  pecados que cometió en su infancia era grande, sin embargo, supo trascender, no se quedó en el pecado sino que con humildad e inclinando su cabeza pedía perdón a Dios por ellos.
“Nos creaste para Ti y nuestro corazón andará siempre inquieto mientras no descanse en Ti”; “si lo buscan lo habrán de encontrar”; “haz, Señor, que yo te busque y te invoque”; “por eso deseo que vengas a mí, pues sin Ti yo no existiría”
Más adelante en los siguientes libros vemos reflejado cómo la concupiscencia se apodera de él desde los 16 años de vida; reconoce que se entrega a las pasiones que le rodean, que vivía rodeado de dispersiones y que se deleitaba ser amado por las otras creaturas.
“Cada vez que me iba más lejos de Ti, y Tú lo permitías; era yo empujado de aquí para allá, me derramaba y desperdiciaba en la ebullición de las pasiones, y Tú guardabas silencio.”
Recuerda estas “fealdades” de su vida pasada, no para complacerse de ellas sino para afirmar que sólo ama a Dios y para que Dios lo recogiera de su dispersión mientras vivía lejos de él.
“Te amo a Ti, mi Dios. Lo hago por amor de tu Amor.”
Cerca de los 19 años viajó a Cartago entregándose a los amores impuros, quería ser amado, pero su temor de encontrar un camino seguro le aterraba, es por esto que el amor y las pasiones las veía como un objeto, un escape, un placer...
“Caí como en una caldera hirviente de amores pecaminosos. Aún no amaba yo, pero quería ser amado, y con una secreta indigencia me odiaba a mí mismo (…) ardía en deseos de amar y buscaba un objeto para mi amor. Quería ser amado (…)”
A medida que Agustín fue haciendo el recorrido por toda su vida, se dio cuenta que eran muchas sus debilidades y flaquezas, pero es importante destacar, que su confianza en Dios lo ayudó a dar un paso desde la fe, es decir, a leer su vida y su historia  desde Dios y ver de esta manera cómo Dios iba actuando en su vida aunque él muchas veces no se percataba de su presencia.
Sin duda, estas confesiones han interpelado mi vida y han cuestionado mi vocación y las pequeñas respuestas que voy dando en mi camino vocacional.
Son muchas las personas que afirman  ”yo no veo a Agustín como modelo porque fue un hombre muy mundano”. Pero, no podemos quedarnos en lo “malo”, en lo “imperfecto”,  más allá de los errores que él pudo cometer, reconoció que había fallado, y sobretodo reconoció a Dios en su vida como su único Dios y consuelo, reconoció que de nada valía la soberbia, el orgullo y la concupiscencia si en su corazón no tenía a Dios.
Todos en nuestra vida hemos tenido actitudes de Agustín, en mayor o en menor proporción,  pero es Dios quien se encarga de transformarnos, de hacer de nuestro barro una vasija nueva, un cántaro puro y agradable a sus ojos.
Las Confesiones me invitan a meditar la grandeza y la misericordia de Dios desde mi pequeñez, pero para esto, necesito la humildad y saber inclinar mi cabeza como lo hizo San Agustín ante su Padre-Dios.
Ayúdame mi Jesús que día a día yo contemple tu paso, tu acción misericordiosa en cada acontecimiento, que cuando me aleje de Ti, pueda reconocer que lejos de Ti no soy nada, solo en ti quiero vivir y descansar.  
WENDERLYNG REYES/ NOVICIA MAR


25 de febrero de 2017

LECTIO DIVINA. 8º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A – Mateo 6,24-34


“Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura”.

ORACIÓN  INICIAL:
Señor  te  damos  gracias por tu entrega generosa  a  cada  uno de nosotros, gracias por tu palabra  que  nos   alimenta  cada día,  te alabamos  porque  a diario  nos das  pruebas  de  tu  amor  y de tu misericordia  por  medio de  las  invitaciones  y  la Santa  Eucaristía,    te  pedimos  que  nos  envíes  tu Santo  Espíritu   para  que  abra  nuestra  mente  y  nuestro  corazón y para  que tu  palabra  penetre  en el  fondo de  nuestro ser. Ven  Espíritu  Divino  fortalécenos  con  tus  dones  y  ayúdanos  a  desear los bienes  de  cielo.  Amén.

Puedes acceder por medio de este link a la reflexión del Evangelio sonoro de este domingo
https://drive.google.com/file/d/0B2Pb_ODVLt4lTzhMY2Z0OWpDZDQ/view?usp=sharing

CONTEXTO: 
La  lectura  del  evangelio  de  hoy  viene del “ Sermón de  la  montaña”  desarrollada probablemente de  las  bienaventuranzas, “dichosos  lo  pobres  de  Espíritu  porque  de  ellos  es  el  reino de  los  cielos”  o de la  invitación del  padre nuestro  “danos el pan de  cada  día”. Para  conocer  las  exhortaciones    de  Jesús  es  importante  saber  su temática  y literatura para  comprender   mejor las  características  que nos  presenta. 

TEXTO  BÍBLICO:   DEL SANTO  EVANGELIO SEGÚN  SAN  MATEO  (6, 24-34)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro, o bien obedecerá al primero y no le hará caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero. Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento? ¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe? No se inquieten, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas".    

¿QUE DICE EL TEXTO?
·            Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro. no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.  Jesús no dice esto como aviso, sino como hecho – no dice que no debemos servir a dos señores, sino que simplemente no es posible. El intento de servir a dos señores solamente nos frustrará y perderemos el tiempo. El amor y el odio no se refieren a las emociones que éstos expresan, sino que representan un dicho bíblico que significa ‘escoger’ o ‘no escoger’ (véase 5:43). Lo importante es que el servicio completo solo se puede rendir a un señor; si hay más de uno, cada decisión significa favorecer a uno y rechazar al otro.  Mammon – una palabra que, cuando capitalizada, suena como el nombre de un dios pagano Hoy lo llamamos Éxito o Ascensión o Prosperidad o la Buena Vida, y lo usamos como un marinero puede usar la estrella polar – para determinar el rumbo que tomamos – guiar nuestras vidas. Jesús dice que no podemos seguir a ambas, la estrella del marinero y la estrella de Dios.   Si intentamos virar entre las dos, solo nos llevará al abismo.

·                   No se acongojen  por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán   “Congojarse” (griego: merimnesete – estar ansioso – aprehensivo de algún peligro posible o de alguna desgracia). Jesús no recomienda que seamos descuidados e irresponsables, pero nos pide que no nos dejemos distraer por preocupaciones. La preocupación deshabilita; la fe habilita. Ansiedad en cuanto a mammon es un cáncer del alma que tira contra los ricos, los pobres, y aquéllos en el medio: La persona rica está ansiosa de invertir bien para hacerse aún más rico – acumular casas a persona de clase media está ansiosa por la seguridad de su trabajo, el seguro médico, etc. La persona pobre está ansiosa por mantener un tejado sobre su cabeza y comida en la mesa.

·        Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta.  Hablando de aves, “Jesús no dice que ‘su’ Padre celestial les alimenta, sino que ‘tu’ Padre celestial; el mismo Padre en que los que ansían han dejado de confiar provee las necesidades básicas como la comida y la ropa. El pedido aquí no es pasar de largo la belleza en vestidura (o en cualquier otra cosa), sino pasar de largo la ansiedad por al ropa (o por cualquier otra cosa). Es bueno disfrutar de los regalos bellos de Dios, pero no es bueno preocuparse por ellos. De nuevo, Jesús argumenta de menor a mayor. Si Dios cuida de las flores silvestres y la hierba, ¿no cuidará también de sus hijos?

·        Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura.  “No os congojéis” (merimnesete – estar ansioso). KJV dice, “Por lo tanto, no penséis,” que suena como si Jesús prohíbe planear, pero ése no es el caso. El tema aquí es preocupación – ansiedad.

Jesús no dice que la comida y la ropa no sean importantes, sino al contrario, nos recuerda que el Padre – el que nos creó para ser humanos – conoce bien nuestra necesidad de comida, ropa, y “todas estas cosas. “No tenemos que persuadirle al Padre de esto, porque el Padre siempre lo ha sabido. Esto nos conforta, porque el Padre sea capaz de proveer nuestras necesidades “Buscad primero el reino de Dios” no significa primero en una secuencia de acciones, sino primero en prioridad. No es que debemos buscar el reino de Dios por una temporada y después ser libres para buscar otras cosas, sino que siempre debemos mantener el reino al frente de nuestras preocupaciones.

·       No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones:   Ésta es una llamada para vivir en el presente. Mientras que puede ser importante conocer nuestra historia para aprender de ella – y para planear el futuro, así evitando que simplemente flotemos sin rumbo en el mar de la vida – podemos estar seguros que el Padre que proveyó para nosotros ayer también proveerá para nosotros mañana. Podemos confiar que no hay algo “ahí fuera en el futuro que destruirá nuestro valor humano, algo últimamente más fuerte que el cuidado de Dios, algún tiburón silencioso nadando hacia nosotros desde el futuro” (Long, 76).

¿QUE  ME DICE  O  NOS  DICE  EL  TEXTO?
Jesús  nos  invita  a  poner  nuestro  corazón  en  los  bienes  del  cielo, a  desear   volver  a  Dios.  El  mundo  actual  nos desvía  del  camino,  nos  seduce  con propagandas que llevan al consumismo  alejándonos de  nuestro  centro  y  de la  verdadera  felicidad  que es Dios.   

Jesús  nos  invita  a  no  frustrarnos  en  quedar  bien sirviendo  y amando  a  todos  los  amos  que se  nos  presentan,   solo a  uno  debemos servir  y amar  y es  a nuestro  creador,  con él  no  necesitaríamos  nada .

¿De qué  nos  preocupamos  tanto  si  Dios da de  comer  a  toda su  creación?. Nos  muestra  como  ejemplo  los  aves  del  cielo, las  flores  del campo  y  a  nosotros  también nos  dará  si  nos acercamos a  él  con  humildad  deseando  constantemente  estar  en  su  presencia, amando  a  nuestros prójimo, luchando por  crear  la  paz  en  nuestro  interior  y  en  el exterior. 

Hoy me  invita  a  buscar el  reino  de  justicia, paz  y amor , confiando en la  Santa  Providencia  de Dios. Me invita a vivir  tranquila  porque  sé  que  tengo  un  Padre  en el  cielo  que  me  ama  y  me  da  lo que  necesito  si se  lo pido  de corazón  y  con  humildad. 

¿QUE  LE  DIGO A DIOS?
Gracias,  Señor,  porque  cada día  nos  invitas  a  permanecer  en ti, gracias  porque  a  pesar  de  nuestras  infidelidades  tú  sigues permaneciendo fiel, gracias  Señor,  por  tu  invitación de buscar  los  bienes  que nos  ofreces y a desechar las  cosas  del  mundo (los falsos  ídolos  que   solo  generan en nosotros  angustia,  tristeza,  odio  y  frustración),  gracias  por  hacernos  ver  que  la  verdadera  felicidad  está en ti.
Si  volvemos a Ti  y  te  amamos  y  confiamos  en  tu  providencia  nos darás  las  cosas  que  necesitamos  como  lo  haces  con  los  aves y con las  flores del campos,  Señor,  ayúdanos  a  confiar  en ti,  auméntanos la  fe,  ayúdanos  a  vencer las  resistencias  de  nuestro  corazón  para  que  no  nos  afanemos  en el  futuro  y ayúdanos  a  vivir  el  presente  con  plenitud. 

ORACIÓN  FINAL
Dios  todopoderoso  y eterno,  nos postramos  ante  tu  divina  majestad  y  te  rogamos  que  nos  concedas  tu sabiduría para  que  comprendamos lo que  quieres de  nosotros.  Perdónanos, Señor  de  bondad,  porque muchas  veces  nos alejamos  de  Ti  buscando solo  los  bienes  materiales y las  cosas que  no  nos conviene para  nuestra  salvación.  Por esto, con humildad te  pedimos  que  alejes  de  nosotros  la  avaricia, el orgullo  y la envidia que tanto daño nos  hacen. Fortalécenos en  la  fe y llénanos  de tu luz, para que no  nos  dejemos envolver  por  tantas  cosas  que nos ofrece el  mundo.   Amén 


 GREGORIA  MARIA  CHUC  GARCIA/ NOVICIA,    MAR

Fuentes 

24 de febrero de 2017

Carta A Proba (parte III)











                                                                                           Santa Isabel Mujica/ Novicia MAR

23 de febrero de 2017

Fundamentos Bíblicos de la Eclesiología (parte III)


c) Postura dialéctica: afirma que hay entre Jesús y la IGLESIA una continuidad discontinua, o una discontinuidad continua. Sostiene que hay una íntima y profunda relación entre la Iglesia y Jesús.
Es después de pascua-pentecostés cuando los doce se convierten en apóstoles, de los cuales Pedro es el fundamento; el bautismo pasa a ser sacramento eclesial de incorporación a la comunidad de Jesús; la eucaristía es alimento pascual de la comunidad eclesial; la Iglesia predica a Jesús como centro del reino y convoca a la nueva comunidad como comunidad del reino de  Dios.

En esta postura la Iglesia nace en pentecostés, el agua simboliza el bautismo, la sangre la eucaristía, sacramento de la futura Iglesia pascual. Está íntimamente enlazada con Jesús, con su predicación, su estilo de vida, con su anonadamiento (Kénosis).

En esta perspectiva, la fundación de la Iglesia tiene un carácter eminentemente teológico y dinámico-procesual: es un proceso, una génesis, que comienza con el Jesús histórico y pasa por la cruz y la resurrección, hasta llegar a pentecostés.

El Señor dio comienzo (initium fecit) a su Iglesia predicando la buena noticia, es decir, la llegada del reino de Dios…

La visión dialéctica es más conforme con la historia de salvación: Dios actúa en la historia, pero respetando las libertades y entrando en el juego humano.

Esta es la manera de actuar de Dios: respeto a la libertad humana y escribir recto con renglones torcidos, como dirá Agustín.

Nos quiere decir que la Iglesia debe ser fiel a las opciones y estilo del Jesús histórico (la pobreza, la compasión por los marginados, la predicación del reino, el agrupar discípulos, la oración al Padre, la cruz) y que, si olvidase de ello, dejaría de ser su memorial en la historia. Dejarse llevar por el Espíritu de Jesús.

d) Conclusión: no es históricamente verificable, minimiza la visión de la Iglesia y su relación con Jesús.

Hoy se prefiere decir que Jesús es el fundamento de la Iglesia, o que la Iglesia tiene una eclesiogénesis que va desde el Jesús histórico hasta pentecostés.

El problema no es si Jesús fundó la iglesia, sino cómo tiene que ser la Iglesia si quiere estar fundada en Jesús. (R. Aguirre).

Leonardo Boff: «De lo expuesto se desprende que la Iglesia nace del conjunto del acontecimiento cristológico, desempeñando una especial función la resurrección y la actuación del Espíritu Santo, que estuvo presente en la decisión de los apóstoles. Ahora podemos comprender mejor la afirmación de nuestra fe de que Jesús fundó la Iglesia (...).

3. Eclesiología del Nuevo Testamento.
Toda eclesiología debe fundamentarse en el Nuevo Testamento, pero por otra parte una gran pluralidad de eclesiologías.

a) Rasgos fundamentales de la vida eclesial del Nuevo Testamento.
El Nuevo Testamento nace de la Iglesia y se dirige a ella. Los discípulos se reúnen de nuevo después de pascua, superado el escándalo de la cruz y la dispersión. La reunión de los dispersos es ya fruto del Resucitado.

La Iglesia nace por la fuerza del Espíritu, y nace de un pueblo insignificante y pobre. Pentecostés es una nueva creación.

Los discursos de Pedro en los Hechos, después de pentecostés, representan un cambio de perspectiva respecto al judaísmo y al tiempo de Jesús: se anuncia el Kerigma, es decir, la muerte y la resurrección de Jesús y el perdón de los pecados por medio del bautismo. El bautismo introduce a esta nueva comunidad, y la eucaristía es su centro: la fracción del pan.

Entre ellos Pedro ocupa un lugar privilegiado. La importancia de la mujer en la Iglesia primitiva. Jesús predica un reino universal que hace a las mujeres sujetos iguales.
Le siguen mujeres y son testigos de su muerte y de su resurrección, María Magdalena tiene en la Iglesia primitiva una importancia semejante a la de Pedro.

La Iglesia de Antioquía es la primera comunidad cristiana de judíos y gentiles, llamados por primera vez cristianos. Su vida está centrada en el bautismo y la eucaristía, en comunión con la Iglesia de Jerusalén, de la que la colecta para los pobres es un signo.

Lo nuclear  de esta comunidad es la dimensión de comunión (Koinonia) con el Señor y con los hermanos, con especial sensibilidad hacia los pobres. Es la comunidad de Dios, la Iglesia de Dios.

b) Pluralismo eclesiológico en el Nuevo Testamento
Uno de los temas que más se han estudiado es el de la variedad de eclesiologías en el Nuevo Testamento. También la mayor parte del Nuevo Testamento fue escrito después de la muerte del último apóstol conocido.

2.2 La Iglesia en los sinópticos, San Juan y San Pablo
 
   Escritos de Pablo.
Se divide en tres grandes imágenes paulinas sobre la Iglesia: Pueblo de Dios, cuerpo de Cristo, templo del Espíritu.

  Pueblo de Dios
Ve a la Iglesia como prolongación de Israel, Israel según el Espíritu, la Jerusalén de arriba, Israel de Dios.

La iglesia es la legítima heredera de Israel, el pueblo de la nueva alianza, a quien ha pasado la bendición de Abrahán. Su centro es la eucaristía, celebrada en la Iglesia local o doméstica y formando la Iglesia universal.

Cuerpo de Cristo:
Cristo resucitado es el nuevo Adán, que incorpora a su cuerpo glorioso la nueva humanidad, el nuevo pueblo de Dios, la Iglesia. Cristo es persona individual, pero también colectiva, su cuerpo es su cuerpo glorioso y la Iglesia.

Todos formamos un mismo cuerpo, aunque tengamos diferentes dones y carismas.


Juana Maricela Hernández/Novicia MAR