30 de abril de 2018

Dios juega el partido de mi vida.


Quisiera compartir en esta ocasión una reflexión que hice a raíz de una homilía que escuché de un sacerdote Redentorista.
El padre había iniciado la homilía hablando de que actualmente hay algunos programas de televisión que están haciendo un recuento de la historia de los mundiales de Fútbol y de la participación de Colombia; de los goles que obtuvo, de los partidos ganados y los no ganados, en fin, todo un paseo por las victorias futbolísticas del ya mencionado país.
Pero la homilía no se trató solamente de esto, no. El padre utilizó esta imagen y al mismo tiempo pedagogía deportiva para referirse a la vida como un partido de fútbol en el que Dios es también un jugador y va haciendo anotaciones y ¿cuáles son esas anotaciones? Las maravillas que Dios va obrando en la historia de la persona.
Esas palabras quedaron muy grabadas en mi cabeza y en el corazón. Pienso que sí es posible ver la vida como un juego de fútbol en el que Dios juega y lo hace como el mejor jugador de la historia.

Así como los medios de comunicación nos ofrecen un recuento histórico de los mundiales de fútbol así mismo debo hacer yo con mi vida y darle una mirada a todos esos grandes partidos que he jugado con Dios; tener una mirada agradecida y ver el paso de Dios en mi historia personal, ver todas las bendiciones que me ha regalado, agradecerle cada dificultades porque de ellas muy seguramente algo tuve que aprender y por lo tanto eso me hizo crecer.
A veces es necesario encender la memoria del corazón y ver todos esos goles que Dios metió en mi vida; es necesario preguntarse ¿Cuántas veces lo he dejado jugar? ¿Cuántas lo he dejado en la banca y he querido salir yo a jugar sin su ayuda? ¿Cuántas veces he perdido y cuántas he ganado? Si lo dejé participar seguramente habré ganado más. Es necesario preguntarse todo esto y también evaluarse preguntándose ¿cómo está mi juego ahora, llevo yo la delantera y tengo a Dios en la banca o vamos jugando los dos?

Para algunos puede parecer tonto o extraño hacer esta comparación pero a mí me parece una pedagogía muy práctica, muy acertada y sobre todo muy actual. Ahora que la fiebre del mundial está de moda es bueno aprovechar y pasar este interés por el deporte a nuestra vida, mirar el paso de Dios en ella y con un corazón agradecido dejar que Dios juegue en el partido de mi vida siempre.

Jasmeiry De La Cruz
Novicia MAR

29 de abril de 2018

Confesión de Amor.



Observando a mí alrededor
Puedo sentir sobre mí
Lo delicado de tu amor
Lo presiento, estas aquí.

Tu amor buen Dios
Es más fuerte que una tormenta
Que consume mis sentidos
Cuando menos me doy cuenta.

Al despertar cada día
Me siento muy contenta,
Al contemplar a María
La dulce y bella cierva.

 Admiro tu creación
Esa grandiosa belleza
Que nos regalas sin limitación
En alegría y delicadeza.

La libertad que he tenido
Me lleva a responderte
Como el ave que sale de su nido
Lleno de vida y dispuesto a ofrecerse.

Al caminar por estos senderos
Siento en lo profundo de mí ser
Grandes e inexplicables deseos
De un día Señor, contigo vencer.

Tú me llenas de caricias,
Tú me llenas de amor,
Yo te respondo con sonrisas
Y entregándote el corazón.

Hoy al sentir tú presencia
Le doy más sentido a mi vida
Porque para encontrarte a ti
No es necesaria ninguna ciencia.

Te pido protejas y confortes
A todas las personas que amo
Ellas se dejen tocar el corazón
Con la fuerza de tu mano.

Sé que no es fácil seguirte
Aun así, mi vida te la entrego,
Mi ideal es amarte
Hasta el último momento.

Diana Gómez S
Novicia MAR


                                                                                                                                                    

28 de abril de 2018

LECTIO DIVINA- V DOMINGO DE PASCUA CICLO B. (Jn. 15, 1-8)


“Seguid unidos en mí como yo sigo unido a vosotros”.


INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de sabiduría: dame mirada y oído interior para que no me apegue a las cosas materiales, sino que busque siempre las realidades del Espíritu.

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de amor: haz que mi corazón siempre sea capaz de más caridad.

Ven a mí, Espíritu Santo, Espíritu de verdad: concédeme llegar al conocimiento de la verdad en toda su plenitud.

Ven a mí, Espíritu Santo, agua viva que lanza a la vida eterna: concédeme la gracia de llegar a contemplar el rostro del Padre en la vida y en la alegría sin fin. Amen. (San Agustín)

CONTEXTO:
En este domingo, el Evangelio escrito por San Juan, empieza describiendo  a Jesús cuando dice: “Yo soy la Vid Verdadera” o sea la única y verdadera Vida, es de Él, de quien nos viene y recibimos toda gracia, pues hemos salido de Él y solo en Él encontramos la plenitud de nuestra vida. En este tiempo de Pascua, Cristo nos afirma que somos de Dios, cosa que debería llenarnos de alegría y jubilo.


TEXTO: Jn 15, 1-8.
En aquel tiempo dijo Jesús “Yo soy la Vid verdadera y mi Padre es el Viñador. Si uno de mis sarmientos no da fruto, lo corta;  pero si da frutos, lo poda y lo limpia para que dé más. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado. Seguid unidos en mí como yo sigo unido a vosotros. Un sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no está unido a la vid. De igual manera, vosotros no podéis dar fruto si no permanecéis unidos a mí. Yo soy la vid y vosotros sois los sarmientos. El que permanece unido a mí y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mi nada podéis hacer. El que no permanece unido a mi será echado afuera, y se secara como los sarmientos que se recogen y se queman en el fuego. Si permanecéis unidos a mí, y si sois fieles a mis enseñanzas, pedid lo que queráis y se os dará. Mi Padre recibe honor cuando vosotros dais mucho fruto y llegáis así a ser verdaderos discípulos míos”.

LO QUE DICE EL TEXTO:
Lo que dice un Padre de la Iglesia respecto a este Evangelio:
“El Señor dice que Él mismo es la Vid, y que somos como las varas que de ella brotan. En efecto, fuimos generados a partir de Él y en Él, en el Espíritu, para dar frutos de vida, pero de una vida nueva que consiste esencialmente en el amor operante para con Él.
Antes dábamos frutos marchitos de una vida decadente. Somos, pues, conservados en el ser, insertos de alguna manera en Él, si nos mantenemos prendidos tenazmente en sus santos mandamientos que nos fueron dados, si ponemos todo nuestro empeño en conservar el grado de nobleza conseguido, y si no permitimos que sea entristecido el Espíritu que habita en nosotros, aquel espíritu que nos revela el sentido de la inhabitación divina. La manera como estamos, en Cristo y Él en  nosotros, nos lo explica San Juan: “Por esto se conoce que permanecemos en Él y Él en nosotros: por el Espíritu que nos concedió” (1 Juan 3,24; ver 4, 13). Tal como la raíz le transmite a las ramas las cualidades y la condición de su naturaleza, así el Verbo Unigénito de Dios le concede a los hombres, y sobre todo a aquellos que están unidos a Él por media de la fe, su Espíritu…”. (San Cirilo de Alejandría, lib.10, 2)

“Yo soy la Vid verdadera”. Con esta expresión Jesús,  declara que Él es el único en  donde se encuentra la plenitud de la   vida,  vida a la que somos incorporados gracias a la entrega incondicional de Jesús en la  Cruz. Jesús es la fuente de donde mana el vigor de la vida, la savia que nos alimenta y nos da fuerza,  donde vamos creciendo y desarrollando para nuestra configuración con Él para llegar a la plenitud de la felicidad de nuestra existencia y solo estando adheridos a Él y en Él, en profunda comunión, podremos llegar a obtener la felicidad completa que anhelamos.
·        “Mi Padre es el Viñador”. Esta comparación me hace detenerme en las características que ha de tener el viñador  Dios quien nos cuida, su presencia constante en nuestra vida, quita lo que nos estorba para dar fruto, como también nos limpia de las efímeras, superficiales que nos obstaculizan el dar fruto bueno y abundante.
·        “Vosotros sois los sarmientos”. Con esta afirmación Jesús nos presenta la procedencia de nuestra naturaleza humana  “provenimos de Dios” y por lo cual estamos vinculados a Él de quien viene todo bien y por consiguiente espera de cada uno de los que hemos salido de Él, dar frutos buenos, reconocer que sin Él no somos absolutamente nada pues todo nos viene de Él.
·        “Permanecéis unidos a mí…pedid lo que queráis y se os dará”. Que invitación tan sublime, Dios ya habitaba en nosotros y nos invita a permanecer el Él, nos busca, nos espera, nos llama para compartir con Él, vivir en Él.  No existe gracia más grande que este. Para que entonces buscar a Dios en cosas caducas y pasajeras, sabiendo con certeza de que la verdadera felicidad se encuentra únicamente en Él.

LO QUE ME DICE EL TEXTO:
El evangelista Juan a través de esta imagen me llama la atención sobre aspectos esenciales de mi vida. Siento que me pregunta:
¿De verdad creo que solo en Jesús se encuentra la plenitud de mi vida?
¿Cuáles son las cosas que me impiden dar frutos? ¿Estoy dejando obrar a Dios en mi vida o me creo autosuficiente?
¿Doy los frutos que Dios espera de mí?
¿Qué o quién es la fuente de mi alegría?
Hacernos estas preguntas nos ayudarán a tomar conciencia de la acción que la Palabra quiere hacer en mí.

LO QUE ME HACE DECIR:
Padre, mi Bien Absoluto, me faltan palabras para expresarte lo que anida en mi corazón. Tú Amor de mi amor.
Señor mío, Sublime y maravilloso es tu amor hacia nosotros, Tú mi raíz, mi savia, mi fuente y mi todo.  Tú Vida de mi vida.
Dios mío, insondable eres Tú, pues ya permanecías en mi desde siempre. Amor que en lo oculto me ibas entretejiendo en Ti. Tú hacedor mío.
Gracias por ser fuente de mi vida, por tu presencia que es acción salvadora y renovadora, gracias por mantenerme unida a Ti aun a pesar de mis desvíos y flaquezas y por cada uno de ellas, Padre te pido perdón. Dame Padre lo que necesito para estar siempre unido a Ti, realizando tu querer y tener siempre presente que sin Ti yo no soy nada pues necesito de Ti en todo momento de mi vida.

                                                            Gloria Hernández 
                                                               Novicia MAR

27 de abril de 2018

Una propuesta que termina dando sentido a la vida


 Hablar de una propuesta de vida, como es la  Vida Religiosa en pleno siglo XXI, para muchas  personas es algo inconcebible, esto debido a que en la sociedad este tema es muy poco conocido tal vez porque no concuerda con las expectativas que ofrece el mundo. Por otra parte, hay personas valientes y decididas que buscan algo que el mundo no puede ofrecer, y a esto lo podríamos llamar una «Felicidad Absoluta» a la que toda persona aspira, aunque muchas veces lo quieren hallar por diferentes caminos o incluso en cosas efímeras y pasajeras que ofrecen una felicidad momentánea. 

Las personas que sienten esta inquietud y andan en búsqueda del sentido de su vida, encuentran tan anheladas respuestas en Dios, al cual una vez que se le encuentra es imposible ignorarlo pues transforma por completo el ser y la integridad de la persona, produciendo en el interior de la misma algo que humanamente sería imposible explicar pues solo se reconoce que este encuentro da un nuevo sentido a la vida haciéndonos ver como Él sin nosotros saberlo siempre ha estado presente en nuestra historia personal y es tan evidente su obra en ella que se hace imposible ver un futuro sin su presencia transformadora y renovadora.
Para ello también Dios no actúa en la persona sin su consentimiento ya que Él respeta la libertad del ser humano pues solo puede obrar cuando encuentra un corazón abierto, capaz de amar y de dejarse transformar por Dios. En este encuentro se produce un cambio gradual en la persona que lo lleva a reconocer a Dios en su vida, reconocerse como hijo de Dios y por consiguiente, esta persona ha de ir configurándose con Él para a su vez darse a los hermanos mediante el servicio desinteresado y comprometido.
Gloria Hernández.
Novicia MAR.


26 de abril de 2018

NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO


En el siglo IV de nuestra era, cuando el cristianismo había sido públicamente reconocido en el Imperio Romano, el Papa San Marcos (336d.C.) mandó construir una iglesia en una colina sobre el pueblo, no muy lejos de las ruinas del antiguo templo pagano. La iglesia, firme y fuerte pero pequeña y sencilla, fue dedicada a Nuestra Señora del Buen Consejo. A sabiendas del amor que la gente de Genazzano le tiene a las fiestas y celebraciones, el Papa declaró el 25 de abril (fecha de las antiguas fiestas paganas), como día de celebración cristiana en honor de Nuestra Señora del Buen Consejo. La Iglesia respeta las costumbres de los pueblos pero siempre busca purificarlas de todo error y elevarlas hacia Dios.

A través de los siglos, Nuestra Señora fue honrada de manera especial en la pequeña iglesia de la colina, la cual se puso a cargo de los frailes de la Orden de San Agustín en 1356.
Milagrosamente se trasladó de Albania a Genazzano, Italia como respuesta a las plegarias, el pueblo de Albania se encontraba en una situación de invasión por parte de los Turcos, dos devotos a la virgen piden consejo a Nuestra Señora para conservar su fe y ante el asombro la pintura se desprendió de la pared y elevándose al cielo se dirigió hacia el oriente hasta llegar a Genazzano.

Como familia Agustiniana también celebramos esta devoción a Nuestra Señora del Buen Consejo porque vemos en ella a una verdadera Madre que está siempre presta a escuchar a sus hijos y orientarlos en las decisiones, a esclarecer sus incertidumbres, pero también nos acompaña y nos da ejemplo de escucha hacia nuestros hermanos y hermanas tanto dentro de nuestras comunidades como fuera de ellas, pero sobre todo nos enseña a escuchar al Hijo que nos comunica la voluntad del Padre, de esta manera nos compromete a enseñar a los otros a que ellos puedan escuchar también a Jesús que les trae igualmente el mensaje de la voluntad del Padre para sus vidas.

¡Que maravilloso es saber que contamos con una madre que lleva este título de Madre del Buen Consejo!, porque podemos fiarnos de sus enseñanzas, ya que de ella todo lo que viene es Bueno, ¿cómo podríamos dudar de la dulzura, del amor puro, de la entrega generosa e incondicional de una madre?, y mucho menos de la Madre de nuestro Señor Jesucristo, por eso encomendémonos bajo la protección de ella y acojamos los sabios consejos que ella nos brinda en nuestro caminar.

¡¡¡NUESTRA SEÑORA DEL BUEN CONSEJO ROGAD POR NOSOTROS!!!

Cruz Ajpacajá
Novicia MAR 

25 de abril de 2018

LA MEJOR RED SOCIAL DEL MUNDO…


En esta oportunidad quiero hablarles de la mejor red social del mundo.

Una red social donde no necesitas registrarte. No tiene publicidad, es gratuita y además si tienes problemas económicos te ayudan. Una red social donde puedes ver películas en cualquier momento y en la que podrás compartir tus fotos en confianza, es una red que te asegura que tus mensajes serán leídos, en donde puedes jugar en tiempo real con las personas que más te importan. En ella puedes aprender y compartir las mejores recetas y conseguir la forma más económica de viajar. Es una red en la cual puedes obtener las mejores recomendaciones para encontrar trabajo, en donde todos los usuarios comparten sus conocimientos de forma gratuita, no hay nadie desconectado; tus seguidores rezarán por ti cuando lo necesites. Esta red social es accesible a todo el mundo, en donde nunca se cae el servidor y nunca te sentirás solo. Una red social que es utilizada por miles de personas. Esta red social es la mejor red del mundo, porque es mucho más que una red social. 

Esta red social es la familia, esta red social es ¡tu familia!.

La familia es y debe ser siempre ese punto de encuentro, ese pozo donde ir a buscar agua para reanimar nuestras fuerzas y darle energía a nuestro cuerpo. La familia es un don de Dios y los dones de Dios son sagrados, no son cualquier cosa, por lo tanto es menester de todo hombre y mujer velar por el bienestar de su familia, desde los más chicos hasta el más anciano.

Tal como lo dijo el Papa Francisco a los participantes en el encuentro promovido por la Federación Europea de las Asociaciones Familiares Católicas: Las familias no son “piezas de museo”, resaltó el Papa Francisco, sino que en realidad son un “tesoro precioso” por el que todos debemos tener gran estima. Y añadió: Las familias no son piezas de museo, sino que por medio de ellas se concreta la capacidad de darse, el compromiso recíproco y la apertura generosa a los demás, así como el servicio a la sociedad”.
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El Papa destacó que la familia es “la célula fundamental de la sociedad”. En Amoris laetitia quiso poner en evidencia cómo a partir de la familia podemos concretar la capacidad de entregarse a los demás por medio de la belleza y de la alegría del amor recíproco.

Por eso y más debemos promover la importancia de la familia en la sociedad. Hacer conciencia que la familia, sea de muchos o pocos miembros, no deja de ser familia y tampoco deja de tener un papel preponderante en la humanidad. La familia es núcleo de la sociedad, es escuela de valores donde se educan, por contagio, todos los que la integran. En ella aprendemos a amar, a compartir, a ser solidarios, responsables, etc. Nuestra familia es el espacio de intimidad en el que nos mostramos sin máscaras, tal y como somos.
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Mi familia, Tú familia, Su familia, Nuestra familia ES LA MEJOR RED SOCIAL DEL MUNDO.

Jasmeiry De La Cruz
Novicia MAR

24 de abril de 2018

24 DE ABRIL, FIESTA DE LA CONVERSIÓN DE NUESTRO PADRE SAN AGUSTÍN


¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé!

La familia agustiniana celebramos hoy la fiesta de la conversión de nuestro padre San Agustín, es decir, fecha en que recibió su bautismo durante la vigilia pascual del año 387, en la noche del 24 al 25 de abril, en manos de San Ambrosio, obispo de Milán.

Antes de ser bautizado tuvo la conversión total y definitiva en la escena del jardín, a finales de agosto o a principios de septiembre del año 386, en Milán.

Se encontraba en una lucha interior, se decía: «Este es el momento, ahora ha de ser», quería dejar la dulzura de la vida presente y aferrarse a la eterna, pero por otro lado  las pasiones lo incitaban a seguir gozando de ellas.

Tendido debajo de una higuera, se echó a llorar con la más profunda amargura de su corazón contrito. Luego oye una voz que le decía con frecuencia ¡Toma, lee! ¡Toma, lee! Agarró la Biblia y leyó en Romanos 13,13-14  «Comportémonos con decencia, como se hace de día: nada de banquetes y borracheras, nada de prostitución y vicios, nada de pleitos y envidias, más bien revístanse del Señor Jesucristo, y no se dejen arrastrar por la carne para satisfacer sus deseos. »
Después de haber leído este texto, como si una luz de seguridad se hubiese difundido en su corazón, se disiparon todas las tinieblas de la duda.
Pidamos en este día, su intercesión para que nosotros cada día podamos ir  haciendo pequeñas conversiones en nuestra vida. Sabemos que no es fácil, que hay resistencia, pero que Dios nos ayude como lo hizo con San Agustín para encontrarnos con Él que es nuestra única verdad.
Que esta fiesta sea motivo de desear cambiar en nosotros lo que no está bien ya que honraremos su conversión,  modelando nuestras vidas con su ejemplo.

Por último, la lección que nos quiere dar nuestro padre es; que quien busca a Dios, aunque por el camino tropiece, acaba encontrando a Dios.
Que este sea nuestra esperanza en nuestra búsqueda de cada día.




Claudia Puac
Novicia MAR

23 de abril de 2018

Día internacional del idioma


 
Origen de la celebración
El día del idioma es un homenaje al gran escritor español Miguel de Cervantes Saavedra (el príncipe de la literatura universal)  quien falleció el 23 de abril de 1616 en Madrid - España, el cual contribuyó al crecimiento de la lengua española por su majestuosa obra: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” es denominada la obra cumbre de la lengua española. La celebración se remonta al año 1926, cuando el escritor Valenciano Vicente Clavel propuso la idea de un día especial para celebrar la literatura.


¿Cómo se originó nuestro idioma?
La palabra idioma tiene procedencia griega y significa la manera de expresarse o el lenguaje usado para comunicarse unos con otros, entre los habitantes de un pueblo de una nación. Nuestro idioma fue conocido originalmente como idioma “castellano”, porque se habló en Castilla, al norte de España; más adelante, gracias a la importancia que adquirió este pueblo con los reyes católicos se extendió a toda España, a comienzos del siglo XVl. Desde entonces pasó a llamarse "español". 

¿Por qué se celebra en Colombia?
Esta fecha se celebra desde 1938, cuando el gobierno de nuestro país instituyó mediante el decreto 707 del 23 de abril, un homenaje a nuestra lengua y a nuestras raíces idiomáticas; posteriormente en 1938 se creó el Congreso de Academias de la Lengua Española que llevaron a crear certámenes especializados en ortografía y memoria histórica de la lengua, resaltando personajes de nuestra historia como Gabriel García Márquez, Rafael Pombo, entre otros.
Objetivo de esta celebración:
Esta conmemoración pretende no sólo ayudar a difundir y dar impulso al uso de esta lengua, sino promover su sana utilización, no debe tener un carácter exclusivamente académico y escolar, sino por el contrario, debe extenderse a todos los sectores de la sociedad, porque la defensa del idioma, su cuidado y uso correcto inducen a mantener las tradiciones culturales de un pueblo, pues es un elemento de identificación cultural que afecta al grupo.

Diana Patricia Gómez Saavedra
Novicia MAR

21 de abril de 2018

LECTIO DIVINA- IV DOMINGO DE PASCUA-CICLO B- JUAN 10, 11-18

«Yo soy el buen pastor: conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí»
CONTEXTO
El evangelio de este Cuarto Domingo de Pascua nos trae la parábola del Buen Pastor. Por esto, a veces, es llamado, Domingo del Buen Pastor. En algunas parroquias se celebra la fiesta del párroco, pastor del rebaño. En el evangelio de hoy, Jesús se presenta como el Buen Pastor que ha venido “para que todos tengan vida y vida en abundancia” (Jn 10,10). En aquel tiempo, el pastor era la imagen del “leader”. Jesús dice que muchos se presentaban como pastores, pero eran en realidad “ladrones y salteadores”. Hoy sucede la misma cosa. Hay personas que se presentan como pastores, pero en realidad, en vez de servir, buscan sus propios intereses. Algunos de ellos tienen un modo de hablar tan suave y hacen una propaganda tan inteligente que consiguen engañar a la gente.
TEXTO:
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas.  También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre.»
QUÉ DICE EL TEXTO
Jn 10,1-5: 1ª Imagen: El pastor “entra por la puerta”
Jesús comienza el discurso con una comparación sobre la puerta: “Quien no entra por la puerta, sino que sube por otra parte es un ladrón y salteador. Quien por el contrario entra por la puerta es el pastor de las ovejas”. Para entender esta comparación, es bueno recordar lo que sigue. En aquel tiempo, los pastores cuidaban al rebaño durante el día. Llegada la noche, ellos llevaban a las ovejas a un gran recinto comunitario, bien protegido de ladrones y lobos. Todos los pastores de una misma región llevaban allí a sus rebaños. Un guardián se ocupaba de ellas durante la noche. Al día siguiente, muy de mañana, llegaba el pastor, batía las manos sobre la puerta y el guardián abría. Las ovejas reconocían la voz de su pastor, se levantaban y salían detrás de él a pastar. Las ovejas de los otros pastores oían la voz pero no se movían, porque para ellas era una voz desconocida. La oveja reconoce la voz de su pastor. De vez en cuando aparecía el peligro de un asalto. Para robar las ovejas, los ladrones no se presentaban al guardián de la puerta, sino que entraban por otro lado o destruían el recinto, hecho de piedra una sobre otra.
Jn 10,6-10: 2ª Imagen: explica qué significa “entrar por la puerta”.
Jesús es la puerta. Aquellos que escuchaban a Jesús, los fariseos (cf Jn 9,40-41), no entendieron la comparación. Entonces Jesús explicó: “Yo soy la puerta de las ovejas. Todos aquellos que han venido antes que yo, son ladrones y salteadores”. ¿De quién o quiénes está hablando Jesús con esta frase tan dura? Probablemente se está refiriendo a líderes religiosos que arrastraban a la gente detrás de ellos, pero que no respondían a la esperanza de la gente. Engañaban a la gente, dejándolas peor que antes. No les interesaba el bien de la gente, sino el propio interés y el propio bolsillo. Jesús explica que el criterio fundamental para discernir quién es el pastor y quién es el asaltante es la preocupación por la vida de las ovejas. Pide a la gente que no sigan a aquél que se presenta en calidad de pastor, pero no desea la vida de la gente. Es aquí donde Jesús pronunció aquella frase que se canta aun en nuestros días: “He venido para que tengan vida y vida en abundancia”. Este es el primer criterio.
Jn 10,11-16: 3ª imagen: explica qué significa “he venido para que tengan vida en abundancia” (Aquí empieza el texto de esta semana cuarta de Pascua)
Jn 10,11: Antes, Él era la puerta de las ovejas. Ahora dice que es el pastor de las ovejas. Y no un pastor cualquiera, sino: “¡Yo soy el buen pastor!”. La imagen del buen pastor viene del viejo Testamento. Todos sabían qué era un pastor y cómo vivía y trabajaba. Diciendo que es un Buen Pastor, Jesús se presenta como aquél que viene a cumplir las promesas de los profetas y las esperanzas de la gente. Insiste sobre dos puntos: (a) la defensa de la vida de las ovejas; el buen pastor da su vida (Jn 10,11.15.17.18); (b) en la recíproca comprensión entre las ovejas y el pastor; el pastor conoce a sus ovejas y ellas conocen al pastor. (Jn 10,4.14.16)
Jn 10,12-13: Jesús delinea la conducta del mercenario que no es pastor. Los dos se ocupan de las ovejas. Hoy hay muchas personas que se ocupan de otras en los hospitales, en las comunidades, en los asilos para ancianos, en los colegios, en los servicios públicos, en las parroquias. Algunos lo hacen por amor, otros, apenas por un salario, para poder sobrevivir. A estas personas los otros no les interesan. Tienen conducta de funcionarios, de asalariados, de mercenarios.
En el momento del peligro ellos no se interesan, “porque las ovejas no son de ellos”, los niños no son de ellos, los alumnos no son de ellos, los vecinos no son de ellos, los fieles no son de ellos….
Jn 10,14-15: Dos cosas caracterizan al buen pastor:
a) Conoce a las ovejas y es conocido por ellas. En la lengua de Jesús, “conocer” no es cuestión de conocer el nombre o el rostro de la persona, sino de relacionarse con la persona por amistad y por afecto.
b) Dar la vida por las ovejas. Esto significa estar dispuesto a sacrificarse por amor. Las ovejas sienten y perciben cuándo una persona las defiende y las protege.
Jn 10,16: Jesús define la meta a conseguir: un sólo rebaño y un sólo pastor. Jesús mira al horizonte y dice que hay otras ovejas que no son de este rebaño. Todavía no han escuchado la voz de Jesús, pero cuando la oigan, se darán cuenta que Él es el pastor y lo seguirán. ¿Quién hará esto o cuándo sucederá? ¡Somos nosotros, imitando en todo el comportamiento de Jesús, el Buen Pastor!
Jn 10,17-18: Jesús es el Padre. En estos dos versículos finales Jesús se abre y nos deja entender algo que está en lo más profundo de su corazón: su relación con el Padre. Aquí se percibe la verdad de cuanto dice en otro momento: “No os llamo siervos, sino que os llamo amigos porque todo aquello que he oído del Padre os lo he hecho conocer” (Jn 15,15) Jesús es para nosotros un libro abierto.
QUÉ ME DICE EL TEXTO
Hoy sin duda, el texto, me habla de tu grandeza, Señor, una grandeza que no se mide por las grandezas del mundo, sino por aquellas que tú mismo nos vas proponiendo. Te presentas como: el YO SOY EL BUEN PASTOR, y me pregunto, ¿qué es lo que te hace bueno? ¿Qué es lo que te hace atractivo para que hoy en día tantos decidamos seguirte y consagrarte nuestra vida? la respuesta es muy fácil, Señor, pues tú mismo la dices, conoces a tus ovejas, ellas te conocen a ti y tu mismo serías capaz de entregar tu vida por una de ellas.
El texto también me invita a estar atenta a aquellos líderes que realmente no son pastores, que sólo les interesa el poder y se enfocan tanto en eso que olvidan su “humanidad” con tal de mandar. Pero, por otro lado, siento que me preguntas, en qué momentos he actuado así, me invitas a reconocer mi debilidad y a ofrecértela a ti que eres el ejemplo vivo del buen pastoreo.
QUÉ LE DIGO A DIOS
Mi buen Jesús, hoy eres ese ejemplo vivo de cercanía para con los otros, me invitas a no desligarme de los que comparten conmigo, de aquellos que directa o indirectamente me has encargado y que lo haga con la conciencia de que solo tú eres el centro y que sólo a ti te seguimos.
Te pido perdón por las veces donde he actuado como el asalariado, por esas veces donde no he muerto a mi “yo” para dejar surgir el “nosotros”, por aquellos que muchas veces me has encomendado y he olvidado.
Por otro lado, Señor, te pido por tantos pastores que se donan hasta el final, por aquellos que les apasiona guiar y acompañar el redil que les has encomendado.
WENDERLYNG REYES
NOVICIA MAR

20 de abril de 2018

ALIMENTEMOS NUESTRO ESPÍRITU COMO LO HACEMOS CON NUESTRO CUERPO


La mayoría de nosotros, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos pensando en la comida o por lo menos procuramos que no nos haga  falta aunque sea un plato de fréjoles en nuestra mesa para poder tener fuerzas durante el día.


Pero, ¿qué pasa con nuestro Espíritu? Muchas veces se nos olvida que somos una unidad entre cuerpo, mente y espíritu, que somos lo que comemos.
Para alimentar nuestro cuerpo, somos nosotros los que  decidimos lo que comemos, buscamos lo que es mejor, lo más bueno, lo que nos satisface y procuramos  no comer lo que nos hace daño. Pero ¿qué pasa con el Espíritu y la mente? caemos en el error de dejar que sean otros los que lo llenen, lo alimenten según su parecer o simplemente no lo alimentamos, luego nos quejamos que Dios no existe, que no nos oye o que no le importamos.

Debemos tener en cuenta que no podemos esperar estar fuertes y sanos si no nos cuidamos y alimentamos, esto en cuanto al cuerpo, lo mismo pasa con nuestro Espíritu, si queremos estar sanos, fuertes y saludables debemos alimentarlo a diario con la oración, la Eucaristía, estudiar y meditar Las Sagradas Escrituras, curarnos del pecado acudiendo al sacramento de la Confesión.
Como postre podemos llevar con nosotros algunas oraciones de bolsillos, aprendernos alguna jaculatoria  o alguna frase de algún santo que nos  acompañen a donde quiera que vayamos.


Que en nuestras recetas tengamos el texto de San Juan 3,35 les dijo Jesús:

«Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Acudamos a ese alimento que nunca se acaba y que nos da vida para siempre. ¡Por eso, no esperemos más y llenémonos de Dios! Que no lo veamos como algo opcional sino necesario e indispensable.

Claudia Puac

Novicia MAR