6 de febrero de 2013

Conociendo Casanare...

Las oportunidades son calvas, dicen, y hay que agarrarlas por los cabellos… Con motivo de la experiencia apostólica de nuestra hermana novicia Ma. Isabel Pantoja, tuvimos la oportunidad de conocer las comunidades de Yopal y Tauramena en Casanare. Las hermanas Nieves Mari Castro y Soraida Córdoba y las novicias Yolenny Ramírez y Brenda Ovalle iniciamos el viaje el pasado sábado 26 escuchando en radio María y rezando el oficio de lectura, laudes y el rosario; todo ello conjugado con los maravillosos paisajes elevaba rápidamente el alma hacia Dios. Nos tomó unas ocho horas llegar a Yopal, pero disfrutamos mucho contemplar y conocer Los Llanos, tierra llena de historia para la familia Agustino Recoleta, tierra que lleva las huellas de san Ezequiel Moreno.
Hacia las cuatro de la tarde las puertas del Hospital de Yopal se abrían para recibirnos, al igual que el corazón de nuestras hermanas Claribel Cardona, Noemí Ríos, Ana Sixta Torres, Aura Arenas y Ma. Isabel Chávez, quienes conforman esta comunidad, nada como llegar a casa.  Allí estuvimos menos de 24 horas pero fue suficiente para compartir con las hermanas, comunicar experiencias, escuchar testimonios, rezar y comer juntas… en fin, muy agustinianas! Pudimos además conocer las instalaciones del hospital, intercambiar palabras de ánimo con pacientes y familiares y participar de la Eucaristía en la Catedral.     
El domingo después de un delicioso almuerzo al aire libre partimos hacia Tauramena; allí nos recibieron las hermanas Rosa Susana Báez y Sara Gómez, quienes con Esperanza Machuca conforman esta comunidad, aunque esta última se encontraba en Bogotá por asuntos de salud. Nos vimos también con la hermana Verónica Amaya quien se encontraba de vacaciones.
Instantes después de la llegada, la hermana Rosa Susana nos invitó a conocer la finca San José; de allí regresamos cargadas de plátanos, bananos, yuca y naranjas.  Pasamos una noche comunitaria muy agradable y descansamos muy bien, aunque no todas disfrutamos del calor llanero.  El lunes temprano, después de rezar y desayunar, nos esperaba el camino de regreso, con una parada en Monterrey.
Fue un fin de semana cargado de gratitud a Dios por permitirnos ensanchar los lazos de fraternidad y profundizar en el conocimiento de la obra apostólica de la Congregación; y que sin duda enriquece particularmente esta etapa de Noviciado. 

Yolenny Ramírez



Jessica nos cuenta de la Experiencia Apostólica en Barranquilla...

Jessica es Novicia de segundo año. El 21 de enero partió hacia la comunidad MAR de Barranquilla para realizar allí el tiempo de experiencia apostólica. Desde allá nos cuenta las primeras experiencias que Dios le ha regalado...


Desde el despegue el avión de Bogotá hasta la llegada a Barranquilla, todo ha sido  de emoción y aprendizaje.
Ver a la gente sencilla, acogedora, alegre, unida a las fiestas, desde la disposición  hasta en la expresión de adornar sus casas por la ocasión.
Como ya sabrán, en estos procesos de salida se aprende a desacomodarse, abandonarse en las manos de Dios, a inculturizarse, a crecer y escuchar a la gente. Es muy bello ver cómo  en la diversidad de culturas igualmente el Señor habla.
El 22 de enero que fui a visitar la “Fundación corazonista hogar hermano Policarpo” , aunque el  calor era bastante , pero me debo de dar por muy bien servida con esta brisa característica en esta parte del año,  me di cuenta cómo el misionero se debe de esmerar por dar lo mejor, precisamente a los que no tienen nada, en este caso, a las niñas que están en riesgo y que por medio de esta fundación se les puede brindar todo : cubrir sus necesidades básicas, espirituales, afectivas, académicas, fisiológicas, proveyéndolas de espacios amplios y muy bien cuidados.
A las cinco de la tarde nuestra hermana Evangelina recibió a las niñas con sus respectivos documentos, acogiendo como una madre a estas creaturas que el Señor nuevamente le confía. Aunque esto significó llegar un poco tarde a casa, hay alegría y paz  en el corazón cuando todo se ha  hecho con Amor, y es bello poder entregarle al Señor las manos llenas de todo cuanto vivimos, para que Él lo acoja y lo haga  fecundo.
El 23 de enero empezamos el día, por supuesto, con nuestro rezo de Laudes y la santa Eucaristía que fue nada menos que en el Hogar San Camilo donde presta su servicio nuestra hermana Verónica Amaya Daza, atendiendo a los ancianos con distintas dificultades. Fue muy bello poder llegar y ser recibidos con sonrisa, ternura y amabilidad de parte de las personas que atienden y de parte de los abuelitos, a pesar de sus dolores o diversas situaciones que están viviendo. Esta fundación sorprende por las excelentes condiciones en que se encuentra, ya que parece, como había escuchado, “un hotel cinco estrellas”. Me da mucha alegría saber que aquí hay un lugar para acoger a estas personas  tan vulneradas y a veces tan poco queridas  por nuestra sociedad actual.
Pero cómo hablar de todo esto y no mencionar al tan nombrado y querido Padre Cirilo, que aunque a penas lo he visto dos veces, se que es el autor principal de esta última fundación que mencioné y por supuesto, de la Corporación Centro San Camilo en donde colabora nuestra hermana Berta Aurora Vega  Mariño quien es  coordinadora asistencial en este lugar, cuya misión esencial es acompañar a los pacientes en sus remisiones.
El padre Cirilo  es un sacerdote Holandés,  perteneciente a la congregación de padres de San Camilo. Desde mi percepción y así lo corroboran muchas personas, es sencillo, cercano y muy comprometido en su seguimiento a Jesús con los más pobres.
Este día el Padre Cirilo me presentó ante los ancianitos en el momento de la Eucaristía. Fue un gesto muy bello de su parte que yo agradecí.
Como pueden ver, poco a poco el Señor me va mostrando el camino que Él ha ido construyendo  para las M.A.R aquí en Barranquilla.
Démosle gracias a Dios que nos permite servirle en estos diferentes rostros, muestra de su misericordia.