30 de abril de 2015

¡FELIZ CUMPLEAÑOS DELIS!

En este mediodía la Provincia nos invitó a la casa provincial para celebrarle el cumpleaños a Delis Romero, Superiora Viceprovincial de la viceprovincia Santa Mónica, quien está de paso por Bogotá. Nos unimos las hermanas del Noviciado, algunas de la casa de Bochica y la Hna. Rosa Cruz del colegio. Pasamos un rato muy agradable, con algunos videos,  una rica parrilla, bailes y la piñata que por supuesto la rompió la cumpleañera.

Agradecemos al Señor nuevamente sus gestos de fraternidad y unidad de corazones.































29 de abril de 2015

CONOCIENDO NUESTROS SANTUARIOS

El pasado domingo 26 invitamos a nuestras hermanas Delis, Rosario y novicias Santa Isabel y Juana, todas extranjeras, para que conociesen en paseo comunitario uno de los rincones más preciados de nuestra Espíritualidad como es el Desierto de la Candelaria. Pero para llegar hasta allí pasamos por el Puente de Boyacá, por Villa de Leyva donde conocimos su Catedral y como detalle de las hermanas Carmelitas el Santuario de la Virgen del Carmen; seguidamente pasamos por Ráquira, conocimos su Iglesia y disfrutamos de su artesanía. Por fin, llegamos al Desierto de la Candelaria, donde nos recibió el P. Álvaro Mora quien ya sabía que íbamos, pero un poco ocupado, nos dio la facilidad para que conociéramos todo el Monasterio y nos dio las llaves para que entráramos a la Cueva del Ermitaño. Nuestras hermanas, que no conocían, disfrutaron del momento y guardaron todos sus sentires espirituales en su corazón. 
De allí cambiamos la ruta de regreso para llegar a la Basilica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Delis quedó emocionada por la imagen de la Virgen muy parecida con su "Chinita" de Maracaibo, y también nos llegó la oración devota del sacerdote dominico al final de la Eucaristía. 
Llegamos sanas y salvas a casa ya de noche, agradecidas al Señor por tantas bendiciones. 




28 de abril de 2015

CELEBRACIÓN DE CLEUSA Y TOMA DE POSESIÓN DE LA SUPERIORA LOCAL DEL NOVICIADO


P. Rubén Franco, Terciario Capuchino. Nuestro Capellán.

En el marco de la celebración del 33 aniversario del martirio de nuestra hermana Cleusa con una hermosa celebración de laúdes donde hemos rememorado su entrega al Señor incondicional hasta dar la vida en favor de los indígenas del Purús (Brasil) ha tenido lugar también la toma de posesión de la Superiora Local Hna. Ruth Cardona. La Superiora Provincial, Olga Lucía Pérez, ha leído el Oficio del nombramiento y ha dirigido unas palabras a la comunidad. 
Pedimos al Señor le conceda a Ruth las gracias que necesita para ser fiel al Carisma y a la misión encomendada. 
Posteriormente celebramos la Eucaristía en acción de gracias por la vida  y el testimonio de Cleusa.












27 de abril de 2015

REFLEXIÓN EN TORNO AL ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DE HERMANA CLEUSA CAROLINA RODY COELHO. MISIONERA AGUSTINA RECOLETA



“Comprometerse con el indio, el más pobre, despreciado y explotado, es asumir su caminar, confiando en el futuro cierto y que ya se va volviendo presente, en las pequeñas luchas y victorias. Vale la pena arriesgarse” (Ir. Cleusa).

Qué bueno es al menos tener un día al año para recordar el valor de las personas. Un cumpleaños, por ejemplo, es una oportunidad para decirle al otro que lo queremos, que tiene valores y que su vida nos importa.

Aunque en algunos de estos días, de estos años, nos sintamos solos pero siempre tenemos la certeza de que al menos alguien ora por nosotros, y esto ya es muy importante.

El resto del año percibo que en la mayoría de las ocasiones vivimos aislados, cada una en nuestro mundo, siendo muy buenas religiosas, claro está, cumplidoras de nuestros deberes, pero muchas veces descuidando lo esencial; algo que en el numeral 54 de nuestros Constituciones  está muy marcado y es claramente evangélico.Nos adelantamos en mutuas atenciones como hijas de Dios y hermanas en Cristo, honrando al Espíritu Santo de quien somos templos vivos. Fomentamos la delicadeza, confianza, diálogo, perdón y aceptación mutuas. Amamos al hermano, porque si amamos al hermano a quien vemos, en él mismo veremos también a Dios, ya que veremos al mismo amor. Y dentro del amor habita Dios.”

Pues bien, con mayor razón, la Iglesia es sabia y el santoral nos muestra la variedad de hombres y mujeres que han dado su vida en una entrega generosa sin medida, sin pedir nada a cambio, solo desde la experiencia profunda y cierta de un amor infinito a Jesucristo y a su Reino.

Nuestra hermana Cleusa todavía no está en los altares, pero si continuamos pidiendo con su intercesión para que por medio de ella Dios nos conceda la gracia de reconocerle su santidad, estaremos felices y agradecidas. Nuestra Congregación se preocupa de poner esta fecha, 28 de abril, como fiesta para nosotras, para que recordemos su martirio. Y qué bueno que exista esta fecha; en este día podemos decir algo acerca de su vida, y también aprender algo sobre su forma de vivir y amar, porque lamentablemente, como pasa en el resto de la vida de las personas durante el año, nos vamos olvidando.

¿Por qué es un deber para nosotras recordarla? ¿Por qué es un deber mirarla de cerca y ver su actuar? ¿Por qué será un deber sentir un poco de vergüenza de lo lejos que estamos como misioneras agustinas recoletas de esta mujer que tuvo clara su consagración a Dios, toda entera, y su opción por los pobres en los que Cristo mora?

No sé, pero algo me dice, que hoy 28 de abril, debe ser un día de reflexión para nosotras. 

Simplemente, ella se arriesgó, como lo hicieron nuestros fundadores; se desinstaló, como lo hicieron nuestros fundadores; se dejó llevar del Espíritu, como lo hicieron ellos, y dio respuesta a una realidad muy concreta: la explotación de los indígenas, como lo hicieron nuestros fundadores, atendiendo a las niñas chinas abandonadas en misión Ad Gentes.

Las consecuencias, cuando se sigue a Cristo en radicalidad, no se miden. Como no las midió Jesús, como no las midió Cleusa. Ella sabía que su vida peligraba; pero ella tenía en su corazón un Rey que en ella reinaba; y sabía también que hasta los cabellos de su cabeza estaban contados, como también sabía que sus días estaban contados, pero por supuesto, estaba dispuesta a llegar hasta el final, con tal de que el pobre más pobre recobrara su dignidad y su tierra. Y es que como dice san Agustín todos somos compauper; es decir, todos somos pobres; y Dios encarnado nos ha dado a todos igual dignidad. Por eso, las misioneras agustinas recoletas no podemos quedar impasibles en este mundo de injusticia. Nos toca hoy mirar a Cleusa y revisarnos: 

¿Cómo estoy en misericordia con mis hermanas de comunidad? ¿Cómo estoy siendo signo profético en medio de las injusticias de nuestros pueblos? ¿De qué manera apuesto por la vida de los sin vida, y presto mi voz a los que no tienen voz?

Hoy, ciertamente es un día para reflexionar. No esperemos que llegue el día del aniversario para que pensemos en el otro y echarle sus correspondientes flores. El amor lo mueve todo. A Cleusa, minuto a minuto la movió el amor de Dios con sus hermanas, con los excluidos, con los presos, con los huérfanos y leprosos, con los indígenas  por los que arriesgó la vida, sabiendo, que como peregrina, su vida tenia alcance de eternidad.

No pasemos este día, sin mirar a Cleusa y preguntarle: Cleusa ¿Qué te parece nos está faltando a nosotras, (a mi) hoy como consagradas para seguir a Jesús con radicalidad y ser signo profético de la ternura de Dios?

Nieves María Castro Pertíñez. MAR



26 de abril de 2015

SILENCIO Y ESCUCHA FRENTE A LA CULTURA DEL RUIDO Y LA SUPERFICIALIDAD (II parte)

 2. PERFIL DE LA PERSONA PRIVADA DE SILENCIO Y HONDURA
       Rasgos y el perfil de persona que tiende a generar.

   •     Sin interioridad
        El ruido disuelve la interioridad; la superficialidad la anula. El individuo entra en un proceso de desinteriorización y banalización. El hombre sin silencio vive desde fuera. Toda su vida se va haciendo exterior. Sin contacto con lo esencial de sí mismo, el individuo se resiste a la profundidad, no es capaz de adentrarse en su mundo interior. Prefiere seguir viviendo una existencia intranscendente donde lo importante es vivir entretenido, Decía Pablo VI: “Nosotros, hombres modernos, estamos demasiado extrovertidos, vivimos fuera de nuestra casa, e incluso hemos perdido la llave para volver a entrar en ella”.
        •     Sin núcleo unificador
        El ruido y la superficialidad impiden vivir desde un núcleo interior. Le falta un centro unificador. El individuo es llevado y traído por todo lo que, desde fuera o desde dentro, lo arrastra en una dirección u otra. La existencia se hace cada vez más inestable, cambiante y frágil. No es posible la consistencia interior. No hay metas ni referencias básicas. La vida se va convirtiendo en un laberinto. Ocupada en mil cosas,  la persona se mueve y agita sin cesar, pero no sabe de dónde viene ni a dónde va. Fragmentada en mil trozos por el ruido, ya no encuentra un hilo conductor que oriente su vida, una razón profunda que sostenga y dé aliento a su existencia.
        •     Alienación
        Es normal entonces vivir dirigido desde el exterior. El individuo sin silencio no se pertenece, no es enteramente dueño de sí mismo. Es vivido desde fuera. Volcado hacia lo externo, incapaz de escuchar las aspiraciones y deseos más nobles que nacen de su interior, vive como un “robot” programado y dirigido desde fuera. Sin cultivar el esfuerzo interior y cuidar la vida del espíritu, no es fácil ser verdaderamente libre.
        •     Confusión interior
        El hombre lleno de ruido y superficialidad no puede conocerse directamente a sí mismo. La persona no conoce su auténtica realidad; no tiene oído para escuchar su mundo interior; ni siquiera lo sospecha. El ruido crea confusión, desorden, agitación, pérdida de armonía y equilibrio. El hombre hoy, ha aprendido muchas cosas y está super informado, pero no sabe el camino para conocerse a sí mismo.
        •     Incapacidad para el encuentro
        El hombre ruidoso y superficial no puede comunicarse con los otros desde su verdad más esencial. Volcado hacia fuera, vive paradójicamente encerrado en su propio mundo, en un “egocentrismo extrovertido”. La sociedad moderna tiende a configurar individuos aislados, vacíos, reciclables, incapaces de verdadero encuentro con los otros, pues encontrarse es mucho más que verse, oírse, tocarse, sentirse o unir los cuerpos. Estamos creando una sociedad de hombres y mujeres solitarios que se buscan unos a otros para huir de su propia soledad y vacío, pero que no aciertan a encontrarse.

3. LA SORDERA PARA ESCUCHAR A DIOS
   El ruido y la superficialidad dificultan y hasta impiden la apertura a la transcendencia

        •     Represión de la relación con Dios
        Quien vive aturdido interiormente por toda clase de ruidos, sin detenerse nunca ante lo esencial, difícilmente se encuentra con Dios. ¿Cómo podrá percibir su presencia si existe fuera de sí, separado de su raíz, volcado sobre su pequeño bienestar? ¿Cómo escuchará su voz si vive de forma ruidosa, dispersa y fragmentada, en función de sus propios gustos y no de un proyecto más noble de vida?
   En la sociedad moderna, Dios es hoy para muchos no sólo un “Dios escondido” sino un Dios imposible de hallar. Su vida transcurre al margen del misterio. Dios es, cada vez más, una palabra sin contenido, una abstracción. Lo verdaderamente transcendental es llenar esta corta vida de bienestar y experiencias placenteras.
        •     En la epidermis de la fe
        La cultura del ruido y la superficialidad va deteriorando también la fe de no pocos cristianos cuya vida transcurre sin experiencia interior, que sólo saben de Dios “de oídas”. Hombres y mujeres que escuchan palabras religiosas y practican ritos sin beber nunca de la fuente. Bautizados que “no han oído hablar del Espíritu Santo” pues nada ni nadie les ayuda a percibir su presencia iluminadora, amistosa, consoladora en el fondo de sus almas. Gentes buenas arrastradas por el clima social de nuestros días, que siguen cumpliendo con sus prácticas religiosas, pero que no conocen al Dios vivo que alegra la existencia y desata las fuerzas para vivir. Todo queda a veces reducido a una religiosidad interesada, poco desarrollada. En la sociedad del ruido y la superficialidad todo es posible: rezar sin comunicarse con Dios, comulgar sin comulgar con nadie, celebrar la liturgia sin celebrar nada.
        •     Mediocridad espiritual
 La ausencia de silencio ante Dios, la falta de escucha interior, el descuido del Espíritu, están llevando a la Iglesia a una “mediocridad espiritual” generalizada. Es inútil pretender desde fuera con la organización, el trabajo o la disciplina lo que sólo puede nacer de la acción del Espíritu en los corazones. Vivimos una mediocridad que generamos entre todos por nuestra forma empobrecida y superficial de vivir el misterio cristiano. Basta señalar algunos signos.
        En la Iglesia hay actividad, trabajo pastoral, organización, planificación pero, con frecuencia, se trabaja con una falta alarmante de “atención a lo interior”, buscando un tipo de eficacia inmediata y visible, como si no existiera el misterio o la gracia.
Se realizan mejor los ritos externos y se pronuncian las palabras en lengua inteligible, pero a veces todo parece acontecer “fuera” de las personas. Se canta con los labios, pero el corazón está ausente; se oye la lectura bíblica pero no se escucha la voz de Dios; se responde puntualmente al que preside, pero no se levanta el corazón para la alabanza; se recibe la comunión, pero no se produce comunicación viva con el Señor.

        Estamos llenando la celebración de ruido y la estamos vaciando de unción. Hemos introducido moniciones, avisos, palabras, cantos, instrumentos musicales, pero falta sosiego para celebrar desde dentro. Las personas cambian de postura sin cambiar de actitud interior. Los sacerdotes predican y los fieles escuchan, pero, a veces, todos salen de la iglesia sin haber escuchado al Maestro interior. Y, casi siempre, seguimos cultivando una oración llena de nosotros mismos y vacía de escucha a Dios.

                                                      Juliana Lima Novicia MAR

25 de abril de 2015

IV DOMINGO DE PASCUA

El Buen Pastor Juan 10, 11-18

Este cuarto domingo de Pascua nos  quiere  ayudar a tomar conciencia de que Jesús es el Pastor que dio su propia vida para darnos vida y que ahora está en medio de nosotros conduciéndonos en la historia como Señor Resucitado.

También se celebra la jornada mundial por las vocaciones sacerdotales.
  • Invocación(desde nuestro Padre San Agustín)

Beber de tu fuente es vivir
        Háblame Tú, Verdad, luz de mi corazón; que no me hablen las tinieblas, pues he ido resbalando insensiblemente en las cosas de aquí y he quedado a oscuras. Pero incluso en estas realidades te buscaba a ti; perdidos me acordaba de ti. Tu voz me perseguía, me gritaba que echase marcha atrás, pero andaba yo muy entretenido en mi mundo callejero como para oír tus llamadas. ¿Cómo voy a oír tus susurros que llaman con paz?

      Finalmente aquí me tienes Señor: vengo a tu fuente, con apasionamiento nuevo, ardiendo en deseos de algo genuino que llene mi vida. A tu fuente vengo, en ella voy a beber y en ella voy a vivir. Nadie me lo impedirá.

      No quiero que mi yo sea el centro de mi vida; Señor que no me viva a mí mismo. ¡Qué gran error he cometido al querer vivir de mí! ¡Yo mismo he causado la muerte al querer vivirme apurando los límites y las posibilidades del placer. Pero bebiendo de ti estoy empezando a revivir. Sigue dando de tus aguas, habla  conversa conmigo, regálame tu Palabra, háblame de ti, que me he acercado al manantial de la Escritura y empiezo a saber y a saborear lo que es vida.
(Confesiones 12,10.10)

      Que la propia experiencia de Agustín nos ilumine para ir a la verdadera fuente de vida que es Cristo Jesús, que se revela por medio de su Palabra. Para esto es necesario ponernos en presencia y clamar su Espíritu, que nos ilumine, conduzca; que rompa todas nuestras sorderas que impiden reconocer y seguir la “voz del Buen pastor”. Elevemos una sencilla oración desde el corazón a Dios. Hablémosle en clave de confianza, de intimidad y escucha amorosa, en un diálogo con aquel que nos ama y da la vida por nosotros.

  • Texto:Juan 10,11-18    

      Leer con atención y quedar con frases que llegan de manera especial al corazón

      Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da su vida por las ovejas.El asalariado, en cambio, que no es el pastor y al que no pertenecen las ovejas, cuando ve venir al lobo las abandona y huye, y el lobo las arrebata y la dispersa. Como es asalariado, no se preocupa por las ovejas.Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre y doy mi vida por las ovejas.Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral y a las que debo también conducir: ellas oirán mi voz, y así habrá un solo Rebaño y un solo Pastor. El Padre me ama porque yo doy mi vida para recobrarla. Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla: este es el mandato que recibí de mi Padre».

 Iluminación

  Jesús se presenta como el Buen pastor. En su tiempo el pastoreo era una función muy común, que implicaba, cuidar, vigilar, alimentar, conducir. Pero Jesús supera a un simple pastor, pues estos trabajaban simplemente  motivados por el salario, mientras que Jesús es aquel que dará la vida por sus ovejas, por amor a su pueblo. Jesús es el enviado del Padre: “Tanto amor Dios al mundo que envió a su único Hijo (Jn 3, 16).”

      Jesús sabía que los pastores eran personas despreciadas, excluidas por el oficio que realizaban, por entrar en contacto con los animales y todo lo  referido a ellos, lo que era considerado impuro para los judíos. Aun así, Jesús se presenta como un pastor que desea reunir sus ovejas, incluir las dispersas y perdidas. Así como los pastores, Jesús se acerca  al despreciable socialmente: leprosos, enfermos, endemoniados, mujeres, niños, pobres. Desciende y rescata la vida, la dignidad humana, porque está libre de las vendas  exclusivistas de las normas,  leyes del sistema religioso y político.

      El término pastor también implica familiaridad porque la relación entre el Pastor y sus ovejas representaba una de las relaciones más estrechas que se podían observar en la cotidianidad de un israelita; se explica por qué Dios utiliza este símbolo para expresar su relación con su pueblo elegido y con toda la humanidad.
      El Buen pastor conoce sus ovejas y ellas le conocen. El texto abarca un carácter universal: “tengo además otras ovejas que no son de este redil, también a estas tengo que traer y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo pastor.” Jesús no solo vino para las ovejas de la casa de Israel que esperaba la llegada del Mesías, sino que vino para TODOS. Desea reunir las de Israel y rescatar a las tantas perdidas y desorientas.

Para esto es necesaria la entrega total de su vida, que será recompensada por el Padre. Vida entregada libremente por amor, pues el verdadero amor lleva hasta el don de la propia vida.

Contextualización

      El capítulo 10 de Juan aborda el tema del Buen pastor. En los primeros versículos Jesús se presenta como la puerta por la que se entra en la vida, la salvación y el pastor que conduce a su pueblo a la libertad.

      Jesús se encuentra en un ambiente de conflictos con los fariseos por la cura de un ciego de nacimiento, narrado en el capítulo 9. Pero quienes están verdaderamente ciegos son los fariseos que no reconocen a Jesús como un enviado de  Dios. Su intención es abrir sus ojos, para esto muestra la diferencia entre su actuar que libera y el de ellos (los fariseos) que maltratan y mantienen al pueblo esclavizado por medio de leyes y normas exclusivistas.


      Como es propio de su metodología, utiliza la figura del buen pastor y del ladrón para ahondar y quitar toda la ceguera, tanto del pueblo como de sus líderes. Jesús acusa a los jefes de mantener al pueblo encerrados, desposeído de su libertad. Jesús es el Buen pastor: verdadero, bondadoso, que vino a salvarlos de esta esclavitud, donde comienza un “nuevo éxodo”.

      En el v. 11 “Yo soy en Buen pastor” da a conocer su verdadera identidad, en contrastes con los jefes que son ladrones y mercenarios. Comunica su vida de Hijo de Dios, haciéndonos partícipes de su relación con el Padre.
Cuando dice: “este redil” se refiere al templo de Israel en el que el pueblo se encontraba aprisionado, pero también se preocupa de tantos otras que prisioneras en otros rediles, mantiene al hombre esclavizado.

Meditación

      Un momento íntimo: usted y el texto, permita que esta palabra sea para ti alimento, dialogue con ella, cuestione y  déjese ser tocado/a por ella.
      ¿Qué te llama la atención en este texto? ¿Qué dice a tu vida, a tu realidad de cristiano/a?

      El buen pastor conoce a sus ovejas y ellas conocen su voz ¿Somos capaces hoy de escuchar, reconocer la voz de Jesús nuestro pastor o estamos ensordecidos por la bulla del mundo, sus pasiones, el individualismo?…


      El texto me invita a la misericordia de Dios, a contemplarlo en sus gestos y mirada de amor hacia  todos, en especial a los más desfavorecidos; siendo Dios se rebajó del todo, no buscó privilegios, sin recompensas, buscó dar amor a quienes se les acercaban. Desde el corazón siento que Dios me llama a ser también yo misericordia, cercanía, cariño, ternura de su presencia; desde mi vocación, primeramente cristiana y de manera radical en una consagración religiosa.

      Quiero mirarte solo a ti, como mi modelo y maestro, quiero ser lo que sueñas para mí.Quiero irradiar tu luz, mi Jesús, quiero ser sal, quiero ser un sencillo instrumento en tus manos, para la construcción del Reino.

      Quiero ser tus manos que acogen; tus pies que van al encuentro, quiero que me enseñes a mirar desde tus ojos, a amar desde la generosidad de tu corazón. Quiero compartir con mi vida un poco de lo que haces en la mía.

      Atráeme siempre para que no exista nadie más que vos! Te doy mi corazón, mi vida y te pido que inclines mi voluntad a tu santo querer. ¡Dios mío, dulzura mía!
Oración

       Señor Jesús, te reconozco a ti como mi pastor, mi buen pastor, donde encuentro la verdadera fuente de vida. Te agradezco por el amor paternal que me tienes, con que me cuidas con tanta paciencia, aun en momentos de terquedad para dejarme ser guiada por Ti. Te pido mi Señor un oído atento para escuchar tu voz en todos los días de mí vida, sin dejarme confundir o dejar llevarme por otras pasiones, que no sea la pasión de poseerte y de dejarme poseer por ti.

      También te pido mí Señor, por todos los sacerdotes, para que sean fieles testigos de tu amor, pastores cercanos y amables junto al dolor del pueblo, que sepan acompañar y ser verdaderos animadores, desde la misericordia de Dios.
  • Algunas palabras de papa Francisco a los sacerdotes

      “Conscientes de haber sido elegidos entre los hombres y constituidos en favor de ellos para cuidar las cosas de Dios, ejerzan con alegría y caridad sincera la obra sacerdotal de Cristo, con el único anhelo de gustar a Dios y  no a ustedes mismos”.

      “Entre todos sus discípulos, el Señor Jesús quiere elegir algunos en particular para que, ejerciendo públicamente en la Iglesia en su nombre el oficio sacerdotal en favor de todos los hombres, continúen su personal misión de maestro, sacerdote y pastor”.

      Ellos necesitan de nuestras oraciones y acompañamiento para ejercer su ministerio sacerdotal.


Juliana Lima. Novicia MAR

24 de abril de 2015

FELIZ CUMPLEAÑOS HERMANA OLGA LUCÍA PÉREZ

En el día de ayer celebramos con gozo el cumpleaños de nuestra hermana Provincial Olga Lucía Pérez, en compañía de las hermanas de las comunidades, sus familiares y los padres agustinos recoletos quienes les celebramos su cumpleaños.

Primero la Eucaristía, concelebrada por  los padres agustinos recoletos. Después pasamos a la mesa en almuerzo fraterno y las novicias prepararon una recreación que estimuló a todos a  participar.


Damos gracias por este día tan agradable y fraterno y deseamos muchas bendiciones a nuestra hermana Olga Lucía.