31 de enero de 2014

PASEO COMUNITARIO CON TODAS LAS MAR DE BOGOTÁ

Terminamos el mes de enero agradeciendo a Dios todas las bendiciones recibidas; celebrando a Monseñor Ochoa y acogiendo la invitación de nuestra Hna. Olga Lucía Pérez, Superiora Provincial, quien nos organizó un paseo para que participáramos todas las comunidades de Bogotá. Fuimos hasta Pacho de Cundimarca, allí nos tenían preparado un rico Ajiaco de almuerzo en el Hotel California y disfrutamos de la naturaleza, de la fraternidad y del descanso.


Las mayores hicieron sus esfuerzos









Al fondo la primera fábrica siderúrgica


LA NATURALEZA, ESPECTACULAR
video

MONSEÑOR OCHOA, UN APASIONADO POR CRISTO

Hoy, 31 de enero, estamos celebrando el natalicio de Monseñor Francisco J. Ochoa, fundador de nuestra Congregación de Misioneras Agustinas Recoletas
Ser un apasionado de Cristo es haber sentido fuertemente la experiencia de la seducción: "me sedujiste Señor y me dejé seducir" (Cf. Jr. 20,7). Esta seducción es iniciativa gratuita del Padre, don de Dios. Los fundadores de este instituto fueron personas que, dóciles a la llamada del Padre y a la moción del Espíritu, eligieron este camino de especial seguimiento de Cristo, para dedicarse a El con corazón indiviso. Acogiendo la invitación del Maestro (Cf.Mt 4,19), ordenaron toda su existencia al servicio del Evangelio; existencia cristiforme que sólo fue posible gracias a un don peculiar del Espíritu y que exigió de ellos la respuesta de una entrega total. Monseñor Ochoa, transmitirá continuamente esta pasión por Jesús, instándonos a confiar y esperar en Él, adentrándonos en Él, para "vivir de intimidad", vida de amor, de confianza absoluta en Él". (Tomado de Castro Pertíñez, N.M. "El carisma de las Misioneras Agustinas Recoletas. Pensamiento Agustiniano.Publicaciones UCAB, Caracas,  2000. p. 212)

30 de enero de 2014

YA FALTAN POCAS HORAS......!!!!!!

 
Queridas Miriam y Karen...estamos muy pendientes de vuestro viaje...Ya faltan pocas horas...Hoy después de clase, nos hemos puesto a acomodar la casa para recibiros...Estamos felices por vuestra llegada. Cada día pedimos en la oración para que podáis levantar el corazón entregándoselo al Señor que es el mejor Piloto....Adelante con el paso que vais a dar!!!!!......Mucha gente os está acompañandooooooooooo! No lo  dudennnnnnnnnnnnnnn! y continuamos pidiendo oraciones para que este Noviciado siga animado y entusiasmado por darle el corazón a Jesús. Ya saben lectores: estén pendientes que el sábado temprano llegan nuestras hermanas. Un gran abrazoooooo!!!!!




Francisca muy dedicada
Juliana es muy detallista
Carolina quedó encantada con el trapero
Agustina es muy minuciosa en su trabajo
También hay tarea para la Maestra

29 de enero de 2014

SANTA MAGDALENA DE NAGASAKI

Nuestra novicia Francisca ha elaborado este video sobre la vida de Santa Magdalena de Nagasaki

28 de enero de 2014

SAULO, AGENTE DE CAMBIO PARA LA COMUNIDAD


Suárez Codorníu, C.L., «Saulo, agente de cambio para la comunidad», Sic 714 (2009) 163-166.

 1.      SÍNTESIS DEL ARTÍCULO
 El autor presenta como primera tarea de Saulo de Tarso la custodia de la ropa de los que apedrean a Esteban, protomártir cristiano, según aparece en Hch 7,58. Esto significaba un gesto de reconocimiento de la autoridad de esta persona. También, este ejemplo lo vemos en Jesús en personas que se echan a sus pies. Así mismo, Pablo dirá que se echó a los pies de Gamaliel. La pregunta que formula nuestro autor es si hay alguna intención en Lucas de reconocerle autoridad a Saulo y qué tipo de autoridad. Destaca nuestro autor que  Lucas establece ciertos paralelismos entre las vidas de Pedro y Pablo con la vida de Jesús; puede que la intención, a juicio del autor, sea marcar que este personaje Pablo está por iniciar un camino de pasión como el de Jesús. Su pasión, consistirá en un itinerario, un “éxodo” misionero que le posibilitará la comprensión de sí, de su cultura y religión desde otras perspectivas.
Describe nuestro autor a Pablo como hombre de caminos; caminos no exentos de dificultades. Pero, señala, que el camino más decisivo fue el que hizo desde Jerusalén a Damasco. Nuestro autor desarrolla el título del artículo teniendo como base el texto (Hch 9,1-19).  Era típico de los viajes ser asaltado; también Pablo recibió un asalto; el asaltante esta vez venido “desde lo alto”. Citando los textos propios de este momento, nuestro autor recuerda que este modo de proceder acontece en Hechos en tres ocasiones más: en Pentecostés (2,2ª) y las otras dos en el momento de la conversión de Pedro (11,5.9). La vida de los que son asaltados desde lo alto: la comunidad, Saulo y Pedro, se vuelven paradigmas en el conjunto del libro de los Hechos. Cada uno de ellos vivirá una profunda transformación, en una docilidad cada vez mayor a lo que viene de lo alto, es decir en un progresivo compromiso con Jesús y su causa.
En cuanto a la comunidad y a Saulo, se destaca  otro elemento común sobre el tipo de asalto que reciben: lo imprevisto y repentino de la intervención. En cada texto aparece confirmado el “de repente” (cf. 2,2; y 9,3). Recuerda nuestro autor como en la obra de Lucas (Evangelio y Hechos) hay otras dos actuaciones “de repente”: en el anuncio a los pastores (Lc 2,13) y en el relato de un poseído (9,39).
También señala las reacciones que suceden a estos cambios ofrecidos por estos personajes: asombro (pastores), maravillados (liberación del joven poseso) comentaban fuera de sí (predicación de Saulo). Y comenta también que hay unas actitudes respectivas: salen de su marginalidad los pastores, el joven se reintegra en la comunidad, Saulo confiesa a Jesús, Hijo de Dios en las Sinagogas. La consecuencia de los que oyen y ven a estos asaltados es la estupefacción. La palabra de Jesús es determinante para la conversión de estas personas.
Retomando el texto de Saulo el autor nos recuerda la llamada de Dios hecha  en Damasco. Jesús sabe a quién llama y cómo esta llamada exige la atención total del oyente. Sucede así el descentramiento de quien está aferrado a algo. Nos recuerda que es propio de la escritura llamar por el nombre (ejemplo a Jacob, a Samuel, a Marta). Junto al reconocimiento de la identidad la palabra oída por Saulo, es una interpelación, que evoca en cierta manera a los textos de Gn 3,9 ¿dónde estás? Buscan ante todo, la responsabilidad en el modo de proceder; en el caso de Saulo la interpelación apunta hacia su condición de perseguidor.
Esta condición de perseguidor nunca la abandonará Saulo que aunque reconoce que ha perseguido a la Iglesia sin embargo cambiaron ahora el objeto de sus persecuciones: ahora serán la paz, el bien, la justicia, la piedad, la fe, el amor, la ciencia, la humildad. De perseguidor se convirtió en anunciador de la Buena noticia que antaño intentó destruir.
Retomando la llamada a Saulo se fija ahora en la respuesta formulada en forma de pregunta ¿qué quieres Señor? Con la que inicia su discipulado. Aquí radica su conversión. De distinta manera que los discípulos cuando aparece resucitado que no le preguntan quién es porque ya lo conocen, y a diferencia de los judíos que le preguntan ¿tú quién eres? Saulo encuentra en la Palabra un estímulo para saber más. Quiere conocer para aprender de sí mismo y ser capaz de dar razón de sí, de su vida, de su proceder; dejando iluminar todo su misterio y sin razón por aquel que lo ha cuestionado.
Se da así el diálogo, haciéndose la voz cercana. Esa voz desvela su identidad: Yo soy Jesús a quien tú persigues (Hch 9,5). En este “Yo soy” evocan tantas otras expresiones dichas de Jesús a sus discípulos.  Tales palabras se ubican en contextos donde hay miedo: ante la tempestad, resucitado, etc. En el A.T. comenta nuestro autor, la revelación de Dios como “Yo soy” prepara para una misión importante: a Abrahán, a Jacob, a Moisés.
Esa voz desvelada se transforma para Saulo en invitación explícita para superar sus miedos y asumir nuevos compromisos. Verifica también Saulo que al igual que Adán, Eva, Caín, y a pesar de sus transgresiones, ninguno de ellos, incluido él no ha sido castigado ni eliminado, sino que Dios les abre a todos ellos, incluido  a él, caminos nuevos.
A la luz de las Escrituras, se vislumbra que la vida de Saulo se prefigura como la de aquel que al igual que las figuras relevantes de los patriarcas y liberadores asumirá su misión. Y con ella, esta nueva tarea se vislumbra también no exenta de fatigas e incomprensiones.
El conocimiento de Cristo produce un dinamismo nuevo en Saulo; evidente en la palabra que recibe en Damasco: “Levántate, que para esto me he aparecido a ti, para nombrarte servidor y testigo de que me has visto y de lo que te haré ver”. (Hch 26,16). Añade además nuestro autor que esta palabra introduce a Saulo en el interior de la comunidad, entendiendo también como su persecución a Jesús se reflejaba en su modo de perseguir y maltratar a los cristianos.
Hasta este momento, dice el autor,  la dimensión comunitaria solo queda expresada en la identificación de Jesús con los cristianos perseguidos. Indica  a continuación la  forma como Saulo es iniciado en la comunidad: 1. Asumiendo su minoridad, es decir, dejando que otros actúen sobre él. Ante esto sigue sin ver, confuso. 2. Tiene que desarmarse: es decir, dejar de ser cazador de cristianos. Ahora sus manos quedan vaciadas de odio y anhelo de opresión, abriéndose a los que ahora le guían.
A partir de aquí, la voz directa calla, y se pone en marcha la actitud de obediencia a la Palabra.
En continuación con Hch 9 nuestro autor nos refiere que una vez que Saulo entró en la ciudad, entra en acción Ananías, seguidor de Jesús, a quién Saulo reconoce, quien también como Saulo reconoce la voz y le indica a donde tiene que ir (v.11). Igual que Saulo a Ananías le toca superar sospechas y temores, pero confiado en la Palabra inicia su éxodo. Dice nuestro autor que el punto de encuentro no es elegido por ninguno de los dos sino que ya está dado; es la calle Recta. Paradójicamente, el nombre de la calle alude también a cómo los dos enderezan sus vidas (Lc3,4; Is 40,3-5). Ya encontrados, Ananías se acerca: toca a Saulo, imponiéndoles las manos, llamándolo por su nombre y llamándolo hermano. La clave de estas acciones las revela Ananías al decir que ha sido enviado por el Señor Jesús, para que recobre la vista y reciba el Espíritu Santo (Hch 9,17). Con esta misión cumplida Saulo entra a pertenecer a la comunidad. Solo así puede recobrar la vista, levantarse, bautizarse, comer y recobrar fuerzas (v.18) y compartir con la comunidad de Damasco (v.19). Nuestro autor señala la paradoja del momento pues aquella comunidad que fue objeto de las amenazas de Saulo ahora es objeto de su conversión y vida plena.
El autor termina el artículo refrendando cómo por este medio Saulo se convierte y se transforma en agente de cambio para la comunidad que también supera sus prejuicios y temores; aseverando que esta convergencia de uno (Saulo) y de otro (Ananías), radica en esa obediencia a la voz de lo alto, que a principio de página reseñábamos; voz que asalta y derriba, levanta y encamina. Saulo y Ananías tuvieron esta fuerte experiencia de una fraternidad en principio impensable, que lejos de atar, liberó y permitió el anuncio valiente del nombre de Jesús (v. 28).  
2. DIÁLOGO CON EL AUTOR
El autor del artículo cuestiona en un primer momento la intención de Lucas sobre la autoridad de Saulo que aparece con las ropas de los que apedrean a Esteban  a sus pies y por otro lado señala en otro texto que se educó  a los “pies de Gamaliel”. Con ello pareciera indicar, nos dice el autor, que Pablo va a iniciar un camino de pasión como el de Jesús. Me llama la atención este dato como novedoso. Nos sucede no pocas veces que en la vida que llevamos se nos cambian los roles. La autoridad de Saulo por su formación y defensa de la causa de la religión judía se le tornó. No perdió autoridad sino que la refrendó con su vida cuando se convirtió; se le trastocó toda su formación y contenido de fe cuando se encontró con la persona de Jesús y se adhirió a Él. En una vida en Él obviamente tiene que caber la pasión, como consecuencia de  la entrega total y la obediencia a su Palabra como la vivió Jesús; y Pablo fue consecuente con ello.
Una segunda idea que me llama la atención es el análisis que el autor desarrolla a partir de la “voz  de lo alto” que se da tanto en Pentecostés (comunidad), como en Pedro y Saulo que los convertirá en protagonistas de la causa de Jesús. Dios llama, Dios habla, el Espíritu Santo impulsa…son los actos gratuitos y salvíficos que se revelan en el corazón de la Iglesia naciente y de sus seguidores y la misma acción gratuita que Dios tiene con todos los hombres en todos los tiempos. De igual forma la expresión “ de repente” con los ejemplos bíblicos que el autor nos propone y las acciones que toman los personajes que son afectados por las sorpresas de Dios, suscita también dinamismos de gracia y de respuesta que evidencian la acción de Dios en los hombres y el reconocimiento de su actuar salvífico. De todo esto, refrenda nuestro autor la importancia que tiene la Palabra en los cambios de vida de todas estas personas.
Acogiéndome a este aporte considero también la valía de la Palabra de Dios en nuestra vida. La primera comunidad, modelo de vida cristiana, Pedro y Pablo, dieron testimonio de la Palabra dada con su vida, y el llamado que encuentro en este análisis es el conocimiento profundo de Dios por medio de su palabra y el dinamismo que esta despierta cuando la fe y la adhesión se viven con autenticidad.
Como tercera idea a destacar del artículo es la condición de perseguidor de Saulo. Un hombre radical en las causas que defiende. Pero ahora, de perseguidor se convierte en perseguido (pasión anteriormente mencionada) y a su vez, torna el objeto de su persecución; enamorado de Cristo motiva a perseguir lo que logra alcanzarlo: la paz, el amor, el bien, la fe, la piedad, etc.
Como cuarta idea me quedo con ese diálogo que se establece entre la voz y Saulo. El diálogo pone en tónica de cercanía, de responsabilidad y compromiso a Saulo haciéndole ver su actuar improcedente, pero también entrando en lo profundo del misterio donde se da el cambio, se palpa la Vida y se toma conciencia de la inconsciencia de cómo actuaba hasta ese momento. Saulo, reconoce en el diálogo la voz de Dios, reconoce la Palabra misma que él ha conocido y amado pero no había experimentado hasta este momento donde Dios se le desvela y le transforma por dentro.
Por último, este modo de presentarnos nuestro autor a Saulo introduciéndose en la comunidad me es también novedoso y cuestionante. Tanto Ananías como Saulo tienen que superar temores. Tanto uno como el otro tienen que encontrarse y enderezarse. Dios crea el espacio. La comunidad es el espacio donde la Trinidad derrama sus dones; así rezan en nuestras Constituciones de misioneras agustinas recoletas. Y, se ve claro, que cada uno tiene que ceder a lo suyo para abrirse a la Palabra. La Palabra en este caso es la que dirige y congrega; purifica y sana. El hombre viejo cae y un hombre nuevo nace. Saulo es ahora Pablo, de perseguidor a perseguido, de amenazador de comunidades a agente de cambio en esas mismas comunidades. El amor fraterno es el lugar privilegiado de experiencia y adoración de Dios dice también la regla agustiniana.

3. APROPIACIÓN

Aunque es un artículo corto siento que presenta un denso contenido. Para mi vida personal y como formadora me apropio de lo siguiente:
-          Dios toma la iniciativa en la llamada (voz de lo alto). Se requiere del que es llamado la escucha atenta y la libertad para decidir acceder a esa gracia.
-          La conversión es un proceso continuo de cambio; ese cambio viene dado por el conocimiento de Cristo en la formación para una mentalidad evangélica consistente en la asimilación progresiva de los sentimientos del Señor y se da como proceso pascual hasta configurarnos con El, como le sucedió a Pablo y a los Apóstoles.
-          Esa voz interna o de lo alto, es el Espíritu Santo que mueve el ser del cristiano y lo guía por medio de la fe hasta su transformación total. Es un éxodo que el cristiano tiene que hacer cuando se deja interpelar por la Palabra; salir de sí, al encuentro del Otro, para comprenderse, ubicarse en el mundo y vivir de una manera nueva.
-          La comunidad es el espacio donde Dios derrama su Espíritu y sus dones. Es la comunión, la fraternidad la consecuencia de este dejarse guiar y vivir de esta nueva manera.
-          Cuando los fines que perseguimos son meramente humanos o existenciales las consecuencias no garantizan la vida. Cuando los fines que perseguimos van precedidos por la fe en Jesucristo el dinamismo misionero del Espíritu activa en nosotros sus propios frutos.
-          Hay que estar en disposición de éxodo permanente para no aferrarnos a lo humano, sino que dinamizados por el Espíritu nos abramos a la libertad para escoger siempre el querer de Dios. Tiene que haber una voluntad de partir, de dejar el pasado y adentrarse de lleno en el porvenir que trae la llamada. Hace falta dejar algo de lado para encontrar el amor, la caridad que conduce a Dios. Así les sucedió a Ananías y a Pablo. De igual manera, para descubrir la profundidad del proyecto divino hace falta salir. Cuando uno ama a Dios hay que salir y asumir un riesgo. La vocación de Pablo es semejante; “cae del caballo”, pierde la vista y debe partir para encontrar a alguien que le ayudará a discernir su vocación. Alguien le ayudará (Ananías) a ver más claro en lo que se refiere a su vocación. El busca la luz y por ello es iluminado.
-        Todo cristiano que busca configurarse con Cristo, aferrado a su Palabra y persona, necesariamente tiene que pasar por un proceso pascual. 
-         Ananías como formador me invita a revisar mi actuar, y a desenmascarar aquellos prejuicios y temores que no me ayudan a establecer el diálogo auténtico con la formanda de cara a su progresiva identificación con Cristo en el hermano. La tarea formativa exige mucho tacto, entrar con los pies descalzos y sobre todo que el formador haya hecho su éxodo de salir de sí, al encuentro del otro.
-          El tema de la obediencia en relación a la  fe me parece crucial y plataforma de todo el artículo. Una vez más se ratifica que la conversión es gracia exige la respuesta a la Palabra dada.
-    Por último, el título del artículo es sugerente de por sí. Ser cristiano es ser agente de cambio para la comunidad. Pero nuestra identidad cristiana tiene que ser auténtica y la experiencia de Dios, en diálogo continuo con su Palabra, deben ser los fundamentos de nuestra vida. Si vivimos lo que creemos y creemos lo que profesamos apostando la vida en ello, seremos creíbles.
-          Todo formador debe favorecer un proceso de discernimiento que conduzca valientemente a elegir una forma de vida.


Nieves María Castro Pertíñez. MAR

26 de enero de 2014

LA ORTOGRAFÍA


Recibimos ayer la visita de nuestro querido P. Emilio Vanegas, oar  acompañado del P. Juan de Dios y P. Martín, oar, para hacernos llegar la invitación de sus 70 años de vida sacerdotal a celebrarse el próximo 6 de febrero en la Capilla de la Casa provincial y el 9 de febrero con la comunidad parroquial en la Iglesia Ntra. Sra. de la Consolación. 
 Busco una persona que tenga buena ortografía
“Si me gusta tu ortografía, es porque me sugiere que sabes poner las cosas en su lugar, que puedo confiar en ti porque quien respeta hasta la forma correcta de escribir una palabra, seguro sabrá respetar cosas más importantes en la vida”. (Anónimo)
La riqueza de la coma
Una coma puede ser una pausa.
No, espere.
No espere.

Puede crear héroes.
Eso solo, él lo resuelve.
Eso, solo él lo resuelve.

Puede ser la solución.
Vamos a perder, poco se resolvió.
Vamos a perder poco, se resolvió.

Cambia una opinión.
No queremos saber.
No, queremos saber.

La coma puede condenar o salvar.
¡No tenga clemencia!
¡No, tenga clemencia!

Una coma hace la diferencia entre dos puntos de vista.

Elsa Gómez (Tomado de un correo)
Recibimos también la visita de este padre carmelita, compañero de estudios de nuestra Hermana Irma Bulux en su época de noviciado en Salamanca

25 de enero de 2014

LECTIO DIVINA DEL TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, CICLO A- Mateo 4,12-23

Grupo del personal docente,administrativo y obrero participando de dos días de ejercicios espirituales agustinianos del Colegio Ntra. Sra. de la Consolación de Bogotá en el Monasterio del Desierto de la Candelaria, los días 24 y 25 de enero 2014

CONTEXTO  
Jesús ha sido confrontado en el Desierto por el diablo. Esta confrontación entre el proyecto del Padre, personificado por Jesús y el anti-proyecto del rival (diabolos en griego) tendrán un desenlace y una victoria cósmica. Jesús decidido por voluntad del Padre por un mesianismo de Siervo sufriente que carga con los pecados de su pueblo y vive de cara a Dios inaugura los tiempos nuevos y en su persona, la llegada del Reinado de Dios. (Mt 4,1-11).

¿QUÉ DICE EL TEXTO?
Jesús se retira al Galilea al saber que Juan está preso (v.12), estableciéndose en Cafarnaum junto al lago (v.13), cumpliéndose así la profecía de Isaías (v.14), sobre Neftalí y Zabulón (v.15) y Galilea, tierra de paganos, que vería la luz(v.169, proclamando allí Jesús (v.17) la llamada a la conversión porque el tiempo se ha cumplido (v. 18). Caminando junto al lago realiza la primera llamada  a Simón y a su hermano Andrés, pescadores (v.18), invitándoles Jesús a seguirle y ser con él pescadores de hombres (v.19). Dejando ellos las redes de inmediato, le siguen. (v.20). De igual forma, más adelante, vio a los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, que estaban en la barca con su padre, los llamó (v.21), y ellos inmediatamente, le siguieron.
Cafarnaum , junto al lago, en Galilea, será su ciudad. Galilea, en un tiempo pagana, es lugar de encuentro de pueblos y culturas; y será el escenario y la plataforma de revelación, como en el gran oráculo de Isaías 8,23-9,1. Así comienza a cumplirse el encargo de la misión universal de predicar el Evangelio al mundo entero (28,18s). El paralelismo/oposición entre Juan y Jesús expresa la íntima conexión de este último con los movimientos bautistas, pero también su originalidad que lo separa en puntos clave. La coincidencia inicial se transforma pronto en separación irreducible entre ambos. La predicación bautista de un Dios vengador de las injusticias se convierte en Jesús en propuesta de un Dios pacífico y no violento. El arrepentimiento que pide es para recibir la Buena Noticia, como pura gratuidad de Dios (4,23). El ofrecimiento de la gracia ocupa el lugar del juicio de Dios. Jesús sale al encuentro de la expectativa del pueblo con un anuncio que, desde el comienzo, tiene como contenido central el reinado de Dios y será desde entonces centro de su Predicación.
Jesús llama, y en esto se diferencia de los rabinos de su época que eran elegidos por sus discípulos. Jesús elige a los suyos. La llamada es categórica; la respuesta es rápida e incondicional: ellos responden a su llamado y comienzan a seguirle[1]


¿QUÉ ME DICE A MI EL TEXTO?
Me fijo en Galilea
Con la presencia de Jesús en Galilea, Mateo ve el cumplimiento de la gran profecía mesiánica de Isaías. Jesús es la luz que brilla en las tinieblas. A un país desilusionado y sin horizonte Jesús le devuelve la ilusión y la esperanza. ¿Cómo? Haciendo presente el Reino de Dios, la vieja alternativa de la que Israel había sido portador en los remotos días de los Jueces, cuando Israel era distinto de los demás pueblos y vivía la pura alegría de vivir, porque Yahvé era el centro de gravedad de todo su quehacer histórico.
Me fijo en el Reino que Jesús anuncia
"Reino de los cielos" es lo mismo que "reino de Dios". Los judíos evitaban por respeto el nombre de Dios y en su lugar hablaban de "los cielos". La palabra "reino" evoca más bien una realidad estática, por eso sería preferible hablar de "Reinado de Dios". El advenimiento de este reinado libera a los hombres de la esclavitud del pecado (1. 21). El reinado de Dios ha comenzado ya en Jesús, su Hijo, que ha venido al mundo para cumplir toda la voluntad del Padre. Cuando Dios sea "todo en todos" (/1Co/15/27ss), al fin de los tiempos, el Reinado de Dios llegará a su plenitud y se cumplirán todas las promesas mesiánicas, habrá paz y justicia y se manifestará que Dios ha querido reconciliar todas las cosas en la sangre de su Hijo. Mientras tanto, la Iglesia es la señal de que ya ha comenzado y está todavía en curso, el Reinado de Dios.
Me fijo en Jesús
Jesús pide un cambio radical de categorías. Este cambio empieza tomando cuerpo con el seguimiento a su persona. Sígueme: así suena la invitación de cualquier líder de cualquier organización. Esta es también la invitación que Jesús nos hace.
Jesús  sigue diciéndonos a todos y cada uno: Venid y seguidme. La experiencia es fascinante.
La situación es una invitación a marchar con Jesús en el más estricto sentido de la palabra marchar. Invitación a un proyecto y no a una renuncia. Invitación a hacer algo, no a dejar algo, a la ilusión y no a la tristeza, y que esta llamada se enmarca en los horizontes del mundo y no en las estrecheces de un enclave.
Me fijo en los discípulos
La llamada de Dios llega a los hombres en su entorno corriente, en su puesto de trabajo. Ningún escenario "sagrado" para la llamada de los primeros discípulos; Los rasgos esenciales -y que definen cabalmente la figura del discípulo (el resto del evangelio no hará otra cosa que precisarla)- son cuatro.
Primero: carácter central de Jesús. La iniciativa es suya (vio, les dijo, los llamó); no es el hombre el que se constituye a sí mismo discípulo, sino Jesús quien transforma al hombre en discípulo. Seguimiento como adhesión a la persona de Jesús. Tan es así, que el discípulo evangélico no inicia un aprendizaje para convertirse a su vez en maestro; permanece siempre discípulo, y el Maestro es uno solo.
Segundo: el seguimiento de Jesús exige un profundo desprendimiento. La llamada de Pedro y Andrés y la llamada de Santiago y Juan están construidas siguiendo la misma estructura y con un vocabulario sustancialmente idéntico. Existe, sin embargo, una diferencia no despreciable; en el primer relato se dice que dejaron "las redes"; en el segundo, que dejaron "la barca y al padre". Tenemos, pues, un crescendo: desde el oficio a la familia. El oficio representa la seguridad y la identidad social; el padre representa las raíces de uno.
Tercero: el seguimiento es un camino. Partiendo de la llamada de Jesús, se expresa en dos movimientos (dejar y seguir), que indican un desplazamiento del centro de la vida. La llamada de Jesús no instala en un estado, sino en un camino.
Cuarto: el seguimiento es misión. Dos son las coordenadas del discipulado: la comunión con Cristo ("seguidme") y una carrera hacia el mundo ("os haré pescadores de hombres"). Jesús no coloca a sus discípulos en un espacio separado y sectario; los envía por los caminos de los hombres.
Más adelante se comprenderá que el camino del discípulo es la cruz.

¿QUÉ ME HACE DECIR EL TEXTO A DIOS?
Es tu Reino. Gracias, Señor, de esto se trata, de hacerme partícipe de tu amor; de hacerme familia tuya, sangre de tu sangre, vida de tu vida. Gracias, por incluirme en tu proyecto y por hacerme sentir que todos caben el él, y nadie puede quedar por fuera.
Es tu iniciativa. Gracias, Señor, pues te has fijado en mí. Porque tu lo has querido, porque te ha parecido bien, porque tu no eliges a los selectos, sino a los pecadores. Aquí  estoy.
Es el desprendimiento. Gracias, Señor, por ponerme esta condición para seguirte…solo desprendiéndome de todo lo que me ata, es que puedo alcanzarte, hacerme libre; permanecer en ti; no atándome a la tierra para no pudrirme. Tu eres mi tesoro, mi riqueza, lo único que me puede llenar.
Es un camino. Gracias, Señor, por hacerme ver, que ser discípula dura toda la vida; estoy en tu escuela; aprendiendo cada día; a la escucha de todo lo que me dices. A veces para atrás, otras veces para adelante; pero siempre te veo porque voy detrás de ti; y cuando yo me detengo, tu te detienes, me esperas o me buscas, pero no descansas hasta que nuevamente voy tras de ti.
Es la misión. Seguirte ya no es cuestión de lugares, trabajos; seguirte solo es cuestión de amor. El amor es la misión. Dar la vida por ti; hacer lo que tú quieres que hagas; y esto, ya no depende de mí. Tu me ciñes la cintura hasta la cruz. Allí termina todo y todo empieza. Seguirte a ti es morir a mi, para resucitar en ti.

“Sabemos que Pedro era pescador; cuando siguió al Señor, ¿qué pudo abandonar? Dígase lo mismo de su hermano Andrés, de los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan, también ellos eran pescadores (Mt 4,18.21).
Y, con todo, ¿qué le dijeron? He aquí que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido (Mt 19,27). El Señor no les replicó: «¿Has olvidado tu pobreza? ¿Qué dejaste a cambio de recibir el mundo entero?». Mucho dejó, hermanos míos, mucho dejó, quien no sólo dejó lo que poseía, sino también todo lo que deseaba poseer. ¿Qué pobre, en efecto, no se exalta con sus esperanzas mundanas? ¿Quién no desea a diario aumentar lo que posee? Tal ambición ha sido cortada: crecía desmesuradamente y se la ha contenido dentro de unos límites, ¿y no ha dejado nada? En verdad, Pedro dejó el mundo entero y el mundo entero recibió. Como quien nada tiene y lo posee todo (2 Cor 5,10). Son muchos los que lo hacen; lo hacen quienes tienen poco, y vienen y se convierten en pájaros útiles. Parecen pequeños porque no poseen la altura de las dignidades seculares, pero hacen sus nidos en los cedros del Líbano.

Nieves María Castro Pertíñez. MAR
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[1] Alonso Schokel, J.L. Biblia del Peregrino. Ed. Mensajero. 2007; p. 1515


UN CORAZÓN AGRADECIDO



24 de enero de 2014

CON UN CORAZÓN AGRADECIDO



Hoy he levantado mi corazón a Dios para una vez mas decirle: GRACIAS SEÑOR POR TANTO AMOR.

Para gloria de Dios en este día tan especial para nuestra congregación he ratificado mi “sí” al Señor como consagrada MAR, por su infinita gracia y amor; hoy en los 67 años de nuestra amada congregación yo celebro con mis hermanas mi renovación ya por dos años; cuánto camino, cuánta gracia, cuántas caídas y dificultades; pero sobre todo cuánta alegría.

 

Mi corazón

Mira de nuevo a lo alto,

Quiere cantar a la luna nueva

Por su belleza en el cielo.

 

Hoy mi corazón,

Quiere ser lucero

Que no se apague,

Lucero encendido en el camino

 

Hoy mi corazón es peregrino,

Se presenta como mendigo

Ante el Dios de la vida y la riqueza

Para ser con Él una sola pieza.

 

Hoy mi corazón

Es mi vocación;

Hoy mi corazón

Es mi congregación;

Hoy mi corazón

Celebra su consagración. AMÉN.

 

Nazly Yurany León Martínez

Juniora MAR

23 de enero de 2014

Conociendo nuestra historia...

Nuestras novicias, bien juiciosas, en el recreo, haciendo manualidades.
 Monseñor Francisco Javier Ochoa, O. A. R., vicario apostólico de Kweiteh-fu pensaba fundar la Santa infancia y una congregación de religiosas que ayudaran a los misioneros en la misión de China. Pero para formarlas e instruirlas, ve la necesidad de contar con monjas con varios años de profesión. En los finales del año 1930, Monseñor Francisco Javier Ochoa visita los monasterios agustinianos recoletos de vida contemplativa en España, pidiendo voluntarias para colaborar en la labor apostólica que tiene emprendida en China.


La Santa Infancia nació a partir de una realidad social de China; Fray Francisco Javier Ochoa comenta: “da miedo y pone espanto en el corazón que cuando nacen las niñas son abandonadas en la vía pública o arrojadas a lugares más retirados, donde servirán de comida a los cuervos, perros o animales más inmundos”. Impresionado por esta realidad común en las calles de China, monseñor comparte al Padre Provincial. – ¡Qué  bueno sería poder recogerlas en la misión; bautizarlas y educarlas en nuestra Santa Fe! ¡Cómo nos  pagaría Dios cualquier sacrificio con el ciento por uno y después la vida eterna…! Creo que debemos hacer algo por recoger estas infelices criaturas. Los Agustinos Recoletos se han hecho padres de estas niñas, -“Nos ocuparemos de darles una educación sólida y después servirán de maestras, catequistas, o las casaremos con jóvenes buenos cristianos”...hacen lo que pueden para poder educarlas, vestirlas y alimentarlas lo mejor posible como verdaderos padres.
Aun conscientes del   cambio radical en sus vidas, que implica salir del monasterio y dedicarse íntegramente a la vida activa muchas fueron las monjas que se ofrecieron a la misión, pero sólo tres monjas tuvieron la dicha de la elección, dos salen del convento de Corpus Christi de Granada: Madre Ángeles García y Madre Carmela Ruiz; la tercera del convento de la Encarnación de Madrid: Madre Esperanza Ayerbe de la Cruz. Así en el día 5 de abril de 1931 tres monjas de vida estrictamente contemplativa, marcadas por su gran celo apostólico y por su confianza en Dios, emprenden vuelo hacia el lejano Oriente, venciendo todas las dificultades tanto del idioma como de las costumbres orientales.

Nuestras misioneras llegan en la misión de China en el día 19 de mayo del mismo año y muy pronto de clausura se dieron al aprendizaje del difícil idioma chino; se hicieron cargo de las niñas huérfanas, de la Santa Infancia y de la formación y guía de las Agustinas Catequistas de Cristo Rey; también no tardaron en tomar bajo su cuidado lo tocante a la comida, ropería de los misioneros y la lavandería de los residentes. La casita en que se albergaron era muy pequeña contaba solo con cuatro habitaciones, con paredes de caña forrada con papel. Posteriormente se empieza la construcción de una casa donde ofrece mejor condiciones de vida a las hermanas.
Nuestra novicia Francisca, retomó su labor de punto cruz.
Pasan volando los tres años que la Santa Sede les concedió para experimentar la vida misionera, tres años de entrega incansable y de mucha labor apostólico. Más una vez nuestras valientes misioneras deben decidir: quedarse en la misión o retornar a sus monasterios, movidas por su celo misionero y por la fuerza del Espíritu Santo optaron por la vida misionera en China, pero deben incorporarse a la comunidad de agustinas recoletas de Filipinas quedando pues amparadas legalmente por esta congregación. 
En mayo de 1938 estalla la guerra chino-japonesa y el trabajo misionero fuera de casa tiene que ser interrumpido porque los bandidos invaden el lugar, los soldados saquean, las bombas caen en la misión. Las religiosas y niñas son trasladadas al hospital para refugiarse de los inminentes peligros de la guerra. Al regresar de su “exilio”, las misioneras retoman  las labores apostólicas ensanchando su radio de acción a la enseñanza del catecismo en los suburbios, visitando las cárceles y a los enfermos. 
Una vez más monseñor Ochoa se deja interpelar por la realidad social que le cerca, en medio del escenario devastado por la guerra  ve la necesidad de más operarias para  trabajar en la viña del Señor. Piensa en privarse de dos de la misión para enviarlas a España con el fin de fundar un noviciado para formar religiosas para su querida misión, pero no dispone de recursos económicos para esto.
Dios siempre va conduciendo la historia; sucedió que  al finalizar el año 1939 el padre de sor Carmela cayó gravemente enfermo y escribe a su hija misionera que, antes de morir quiere ver a todos sus  hijos reunidos y que a ella le pagará los viajes de ida y regreso a la misión. Mons. Ochoa ve en esta circunstancia la respuesta a su constante oración “si es tu voluntad” y por ello, envía a madres Esperanza y Carmela a España, para que además de atender al pedido del padre de sor Carmela, funden una casa noviciado en España, para reclutar nuevas vocaciones misioneras para su misión de Kweitehfú. 
Sólo el señor pudo hacer factible que la pequeña semilla arrojada en el corazón de China, se tornara en árbol frondoso, cuyas ramas se extienden hoy por nueve países distintos, para acoger bajo su sombra las necesidades, alegrías, sufrimientos, o esperanzas de cuantos se cobijan en él.
Sintetizado por: Francisca Braga. Novicia MAR



22 de enero de 2014

SEGUNDO ENCUENTRO DEL EQUIPO DINAMIZADOR DE LA PROVINCIA SAN AGUSTÍN

 Hoy, nos hemos reunido en la casa Provincial el equipo dinamizador de la Provincia san Agustín con la asesoría virtual del Lic. Héctor Izarra desde Caracas (Venezuela). El objetivo ha sido revisar el plan estratégico y los instrumentos que se utilizarán para elaborarlo, teniendo en cuenta el diagnóstico, el marco referencial y doctrinal, los lineamientos, las actividades y el Proyecto final de Provincia de cara a la presentación del mismo en el próximo Capítulo Provincial a realizarse en diciembre. Todo ello requiere la confomación de equipos en base a cinco áreas a tener en cuenta: Espiritualidad y Formación, Misión yEvangelización, Pastoral Vocacional, Laicado y Gestión. Se trata de elaborar dicho Proyecto con el aporte de todas religiosas  de la provincia y laicos en un trabajo en Red. Nos encontramos las Hermanas: Olga Lucía Pérez, Superiora Provincial, Ana Joaquina Mariño, Olga M. Vega, María Judith Hernández, Esperanza Machuca, Nieves María Castro, e Hilda Inés Cortés, miembro de Framar. Agradecemos a Dios la asesoría de Héctor, sus orientaciones y propuestas en pro de la Reestructuración de la Provincia. 


21 de enero de 2014

Reseña de la congregación Salida de China hasta la erección canónica.


El 3 de enero de 1940 en compañía de Monseñor Francisco Javier Ochoa, las hermanas Esperanza Ayerbe de la Cruz y Carmela Ruiz de San Agustín, salen de Kweiteh (China), hasta Manila para emprender viaje a España con la intención de abrir una casa noviciado para formar y enviar misioneras a China.
El 13 de agosto de 1941 madre Esperanza recibe el decreto de autorización para fundar el noviciado en Monteagudo (Navarra).
Ya en 2 de octubre formaban comunidad la madre Esperanza, Sor Carmela y las dos primeras postulantes: Irene Fabrizzi y Juanita Iparraguirre.
En el 16 de diciembre de 1943 la Santa Sede concede a madre Esperanza facultades de superiora general, mientras dura la incomunicación con Manila.
En 1944 se da la autorización para fundar en Gabia (Granada).
El 5 de junio de 1945 recibe la autorización de fundar en Bogotá (Colombia) donde llegan el 3 de noviembre.
14 de julio fundan en Alcahudete y se encargan del colegio Ntra. Señora de la Fuensanta.
El 13 de noviembre de 1946 la congregación de religiosos elige a madre Esperanza como vicaria general, para América.
 El 18 de enero del 1947 la Santa Sede concede el decreto de erección de la congregación de Agustinas Recoletas Misioneras de María, constituidas por las hermanas y casas de España, Colombia y Brasil; mediante el decreto;  se nombra a la madre Esperanza como superiora general.
13 de agosto de 1948 vuelven a mantener contacto con la madre Ángeles que había quedado en China.
El 4 de mayo de 1949 la nueva congregación se incorpora a la Orden de Agustinos Recoletos.
El 12 de octubre de 1950 la congregación se hace cargo del hospital del emigrante en la Isla de las Flores, RJ, Brasil. En este mismo mes deciden fundar en Niteroi, RJ Brasil, el pensionato Ntra. Señora de la Consolación.
El 5 de enero de 1951 se hace entrega de las constituciones a todas las hermanas en Monteagudo, hechas por Mons. Ochoa.
El 9 de abril del mismo año se funda  en Tolosa.

(Reseñado por Juliana Lima. Novicia MAR)