Síntesis REDEMPTORIS MATER Del Papa San Juan Pablo II (Parte I)



MOTIVO DE LA ENCÍCLICA
   En el año 2000 se celebraría el Jubileo bimilenario del nacimiento de Jesucristo, el cual nos invitaba a mirar también a María.

Por eso se proclama el Año Mariano del 6 de junio de 1987 (solemnidad de Pentecostés) al 15 de agosto de 1988 (fiesta de la Asunción).

El Año Mariano es un periodo convocado por un Papa para dedicarlo al culto a la Virgen María.

Existen tres períodos convocados como años marianos:

v El primero convocado por el Papa Pío XII entre 1953 y 1954.
v El segundo fue convocado por el Papa Juan Pablo II entre 1987 y 1988.
v El tercero también fue convocado por el Papa Juan Pablo II
       entre el año 2002 y 2003, conocido el Año del Rosario.

Año mariano 1987-1988

      Convocado por el Papa Juan Pablo II, el 1 de enero de 1987 en la homilía de la misa por la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, con el motivo de prepararse para la llegada del nuevo milenio. El Año Mariano fue inaugurado el día 6 de junio de 1987, en las vísperas de la fiesta de Pentecostés y fue clausurado el 15 de agosto de 1988 en la fiesta de la Asunción de la Virgen.

      Antes de la inauguración, el 25 de marzo de 1987 el Papa Juan Pablo II publicó su sexta encíclica Redemptoris Mater, sobre la bienaventurada Virgen María, también con motivo del Año Mariano se publicó la carta apostólica Litterae Encyclicae el 22 de mayo de 1988  y al finalizar el Año Mariano la carta apostólica Mulieris Dignitatem, que trata sobre la dignidad y la vocación de la mujer. 

INTRODUCCIÓN
San Pablo describe la “plenitud de los tiempos”, como el momento en que Dios envió a su Hijo nacido de mujer, para que nosotros los hombres pudiéramos gozar de la filiación divina:

“Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva.  La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! “
(Gal 4, 4-6).

      Podemos ver la figura de María en un lugar importante dentro del plan de salvación. Desde la Encarnación hasta la cruz, María realizo su peregrinar en la fe, unida en todo a su Hijo.

     María es Madre y por eso aparece primero que Cristo en la historia de salvación. En el concilio de Éfeso (431) María es proclamada “Theotokos”, el misterio de Cristo se aclara con el misterio de María y viceversa. Además María está unida de modo particular a la Iglesia, Cuerpo de Cristo. María continua siendo predecesora en la fe, el pueblo levanta su mirada a ella que ya ha alcanzado la plenitud en la gloria y con su dulce amor de madre continua cooperando en la educación y generación de los hermanos de su Hijo “Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo” (Rom 8,29).

2. Feliz tú que has creído
      Cuando María se entera del embarazo de su prima Isabel, se dirige presurosa a visitarla y al llegar lsabel la saluda diciéndole: “¡Feliz tú que has creído!”.

      María ha recibido de Dios el don de ser la llena de gracia y como respuesta a esta gracia tenemos la fe de María obediente a la voluntad del Padre y vemos claramente su disponibilidad  a la acción del Espíritu Santo que es quien va perfeccionando la fe por medio de diversos dones.

       La fe de María en la Anunciación da comienzo a la Nueva Alianza y también comienza el camino de la fe de María:

1.- En el anuncio del ángel.
2.- Las palabras de Simeón (signo de contradicción, guardaba todo en su corazón).
3.- Nacimiento de Jesús en un establo (humildad).
4.- Huida a Egipto (disponible a los planes de Dios).
5.- El Niño Jesús perdido en el Templo (Ella no comprende del todo).
6.- La etapa culmen de la fe de María se da cuando está junto a la cruz y ve agonizar y morir a su Hijo, ella no olvida el anuncio del ángel que le ha dicho que el Reino de su Hijo no tendrá fin y en medio del dolor no decae como lo hicieron los apóstoles.

Síntesis realizada por Miriam Viviana Horta Colín

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